Un preocupante éxodo de inspectores de Tránsito
En el área de Tránsito municipal se dispone hoy de un número de inspectores que apenas llega a la mitad de los que había el año pasado, con el resultado de que los agentes deben en la actualidad redoblar esfuerzos y hacer horas extra para tratar de cumplir con todos los requerimientos en materia de controles que plantea a diario la ciudad.
Aun así, pese a la buena predisposición y voluntad de los trabajadores disponibles, es imposible cubrir todas las necesidades y reclamos que surgen a diario de los vecinos, de las escuelas por la seguridad a la salida de los alumnos, y en los distintos barrios.
Además, en la repartición comunal se efectúan más tareas, entre las que se cuentan los cursos de educación vial en establecimientos escolares, o todo lo relacionado con la capacitación y las pruebas que deben pasar los aspirantes a tener una licencia de conducir.
El plantel de inspectores está compuesto en la actualidad por solamente 25 empleados, mientras que durante el año pasado eran 50. A simple vista, se puede advertir que la merma se ha vuelto más que significativa.
Daniel Solís, director de Tránsito y Transporte, explicó que la reducción del personal tiene relación, en la mayoría de los casos, con el hecho de que muchos agentes consiguen otra fuente laboral, generalmente menos exigente, más afín con su preparación o mejor remunerada, y por eso terminan por abandonar lo que venían haciendo.
A modo de ejemplo, mencionó que hace unos meses se concretó un concurso y se incorporaron cuatro personas para la labor de calle. Sin embargo, una de ellas al tiempo dejó la repartición porque tenía preparación universitaria y consiguió un empleo más afín a sus conocimientos.
También hay casos de empleados que se van porque no desarrollan sus tareas en la forma esperada y no se les puede permitir seguir, y situaciones en que otros se alejan porque no terminan de compatibilizar con sus funciones.
Como consecuencia del panorama existente, para atender alguno de los turnos diarios (son dos, el matutino, de 7 a 14, y el vespertino, de 14 a 21) en ocasiones se cuenta con solamente 10 trabajadores, un número muy insuficiente para responder a todas las demandas de la comunidad.
Concurso desierto
Solís indicó que tiempo atrás se hizo un concurso interno entre el personal del Municipio para pasar al área de Tránsito y no se tuvo ninguna respuesta concreta. Es decir, nadie se interesó por la labor de inspector.
“Las soluciones las buscamos constantemente”, enfatizó el funcionario, quien puso de relieve el compromiso que está demostrando el disminuido plantel actual. “Está demostrado que se puede cumplir bien con todas las actividades que tenemos cuando se dispone de 45 a 50 agentes, como en temporadas anteriores”, afirmó.
Por otra parte, resaltó que la incorporación de nuevo personal deberá ser una determinación que asuma el actual Ejecutivo seguramente en consenso con el próximo gobierno, ya que se trata de más trabajadores que pasarán a cumplir funciones para la comuna, y deben cobrar por ello.
En las últimas semanas, el personal trabajó a destajo en los controles a particulares y choferes de transporte público. En este último caso, la tarea de los inspectores permitió detectar a taxistas borrachos y no sólo se les retiró preventivamente la licencia y el carnet de conducir, sino que podrían ser inhabilitados en forma definitiva.







