Reconocimiento para un pionero
El evento contó con la participación también de otro hijo de Rodolfo Ballester, Carlos, y con numerosas personalidades del mundo empresario, académico y periodístico. Así, entre los presentes se contaron Roberto Rosauer, Alberto Lacaze, Sergio Riskin, Juan Carlos Paulovich, Aldo Donato González, Juan José Ferragut y Héctor Pérez Morando, además del titular de la entidad organizadora, Oscar Martín.
Los concurrentes expresaron su agradecimiento a Oscar Ballester, de 91 años de edad, por la labor que ha cumplido en la región como profesional, académico y productor, y también por ser hijo de quien fuera artífice clave en la realización del dique ubicado en Barda del Medio.
A su turno, el ingeniero agrónomo efectuó un repaso de algunos momentos destacados en su desarrollo personal y profesional, y ponderó el progreso que han alcanzado las distintas ciudades del Alto Valle a consecuencia del quehacer frutícola. Sostuvo, al respecto, que el progreso regional “lo dio la fruta y el dique Ballester”.
Recordó que “mi padre nunca quiso tener una chacra” porque siempre decía que tenía que “manejar el agua”, no obstante lo cual, como “mi madre quería siempre tener algo”, la familia terminó por adquirir cuatro hectáreas y media en Centenario, las que ahora “son todo pueblo”.
El propio Oscar, con el tiempo, se convirtió en productor y supo tener una chacra en Cipolletti, de la que después se desprendió. Indicó que hace 50 años que está radicado en Buenos Aires, dedicado, principalmente, a la actividad académica, la que lo tiene aún como docente universitario. Desde hace ya muchos años, es un profundo conocer de la producción frutícola de todo el país.
En relación con la labor de su padre en la construcción del dique, indicó que vino a la región “como auditor del gobierno nacional para el manejo de los empréstitos que tenían los ingleses del ferrocarril para construir las obras. Y le prometieron tres o cuatro meses de residencia, y se quedó 13 años”, puntualizó.






