Ayer, en Allen, se bajó el telón a una 74ª edición que arrancó con polémica burocrática a mitad de semana, pero que a partir del esfuerzo del pelotón se enderezó para la dirección netamente deportiva.

El ganador comenzó a dominar desde el segundo día, después de que Juan Molina (La Rioja) picara en punta el martes pasado con la camiseta de Shania Competición, también desde Allen, en la primera de las seis que conformaron la exigente hoja de ruta.

La calesita dominguera en la ciudad que vio nacer a esta histórica competencia tuvo un gran color y mucha presencia de público al costado de la ruta desde las primeras horas de la tarde.

Y a pesar de las fugas ensayadas a lo largo de los 15 giros, Mirasal fue por todo recién en el último, neutralizó a Gonzalo Najar de SEP San Juan y giró en la última a pedido del rionegrino, que volvió a ser profeta en su tierra.

Fue cambiante la tarde para los corredores, por la incidencia del viento que no abandonó en ningún momento a la competencia. Sin dudas, a la carrera le tocó una de las peores semanas en ese sentido.

Después de mucho esfuerzo, en el sprint final, el ganador del último día terminó siendo Mauricio Quiroga, del equipo SEP San Juan.

Sin embargo, la historia en el acumulado general ya estaba juzgada de antemano, por todo lo que Ranquehue y Mirasal habían alcanzado en los días previos, incluso en la contrarreloj que se cumplió por la mañana.

La segunda posición de la general también fue para los petroleros, que tuvieron en Jorge Giacinti a un gran compañero del líder durante la semana. Román Mastrángelo (Ciudad de Chivilcoy A) completó el podio de un Gran Premio que esta vez no pasó por Cipolletti.

“Ha sido una semana espectacular. Sabíamos qué momentos eran claves y marcaban la diferencia. Fue con un clima duro y estoy acostumbrado así”. Cristian Ranquehue Ganador con el equipo Mirasal

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