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Preocupa el aumento del embarazo adolescente

La madurez intelectual no coincide con la posibilidad de procrear. Además, tanto en el ámbito escolar como en la familia se plantean incógnitas.
Por GLADYS AZPEYTÍA

La situación social también condiciona la forma en que se recibe a la nueva vida y se cuidará de ella.
 
Cada vez es más frecuente la presencia de adolescentes embarazadas. El aumento de este hecho ha planteado fuertes interrogantes tanto en la estructura familiar como en la escolar. En este último espacio, desde la Legislatura provincial se aprobó la creación de guarderías en establecimientos de nivel medio. En el secundario también existe un régimen especial de asistencia para las madres que se encuentran en etapa de lactancia.
Sin embargo, en las primarias de la provincia -y Cipolletti no es la excepción- también comenzaron a aparecer preadolescentes en estado de gravidez. Este hecho pone en crisis muchos de los estamentos que corresponden al nivel primario. Exige una adaptación del medio y una comprensión por parte del entorno. Estos casos, en general, son niñas de 13 y 14 años que se encuentran cursando los últimos años del nivel. Esta sobreedad para el grado escolar en el que se encuentran no significa un dato menor.
La trabajadora social Alicia Ramírez, miembro del Equipo Técnico de Apoyo Pedagógico e integrante del Consejo Local de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, ofreció un panorama de lo que sucede en esta ciudad y los desafíos que la sociedad debe enfrentar para dar respuesta a esta situación.
 
Posibles motivos
“Se da principalmente en la zonas rurales y en el Anai Mapu. Este año hubo dos casos de nenas embarazados y un varón de 13 años que fue papá. Tienen 13 y 14 años. Se trata de nenas y nenes con sobriedad y que están en la escuela primaria. Sus parejas tienen más o menos las mismas edades”, contextualizó Ramírez. Según afirmó, en el secundario también se ha registrado un aumento de embarazos.
Para la trabajadora social no se trata de un problema de desinformación. Los niños y adolescentes cuentan con una educación abierta, pueden acceder a los conocimientos que necesiten en cualquier momento a través de diversos medios y también a los métodos anticonceptivos.
“Creo que pasa por el sentido de futuro. En la nenas se da que lo ven en ser madres y no en la familia”, explicó Ramírez. “También trabajo en educación de adultos, pero en realidad son adolescentes. Y una alumna me decía sobre su hijo: ‘Es algo mío’, como que le da sentido a su vida”, ejemplificó.
La llegada de un niño en la adolescencia responde a un deseo. “Si tienen un hijo es porque realmente lo desean, sino el nene muere”, afirmó la profesional. Pero este anhelo no va acompañado por la percepción de la responsabilidad que la crianza de un niño acarrea. “No están preparados emocionalmente, ni físicamente”, detalló Ramírez.
 
Lo que no se piensa
Muchas de las madres adolescentes aducen que en otras épocas también había madres jóvenes. Sin embargo, el contexto de vida proveía herramientas que hacían que las personas maduren de manera más rápida. Por el contrario, en la actualidad exista una prolongación de la etapa de la adolescencia, impulsada desde el contexto social y familia, que aleja a las personas del período de asumir responsabilidades.
Por tal motivo, la preparación emocional que se necesita para afrontar un embarazo y la crianza de un niño.
Los aspectos físicos tampoco son contemplados. Si bien el cuerpo de la mujer puede concebir a temprana edad, la estructura no está preparada para dar a luz. Uno de los casos con los que Ramírez puso como ejemplo es un embarazo de riesgo, dado el pequeño tamaño del cuerpo de la madre. El problema podría surgir a la hora del parto, cuando las caderas no puedan adecuarse para permitir el nacimiento.

Diferencias frente a la concepción

Las condiciones sociales en que se dan los embarazos adolescentes influencian cómo será la aceptación o no de los mismos.
En el caso de las clases populares se suele ver que aceptan de inmediato la situación.
“En general reciben bien la noticia, se acomodan. Cuidan mucho de la madre, están todos pendientes. Para ellos es algo propio, muchas veces lo único que tienen”, explicó Ramírez.
En las clases medias la actitud es diferente. Además del regaño, y cierta frustración por parte de los padres, se está presentando un nuevo fenómeno. “Antes hacían que los chicos se casen. Ahora buscan que cada uno siga su vida, que el bebé tenga contacto con su papá, pero no alientan que vivan juntos. Por el contrario, incentivan a que estudien”, detalló la trabajadora social.
En cuanto al aborto, la experiencia de Ramírez le indica que se da con menos frecuencia en las clases populares. Especialmente si se trata del primer hijo.
“La interrupción del embarazo se ve en mujeres más grandes que ya tienen una o dos criaturas, no en las adolescentes. Cuando aparece, puede ser muy peligroso para su vida, porque no tienen recursos y terminan en cualquier lado”.
Por el contrario, el aborto es más frecuente en clases medias y altas, donde el embarazo no es visto con la misma naturalidad que en las clases populares

La problemática en la escuela

t El ámbito escolar no escapa a la problemática. En las escuelas secundarias la presencia de jóvenes embarazadas es cada vez más común. En general sus compañeros las acompañan y cuidan. Además, cuentan con un régimen de asistencia que les facilita el contacto con su bebé.
El problema surge en el caso del nivel primario, donde está contemplada la posibilidad de una alumna embarazada. Ramírez explicó que debió exigir para que les aplicaran a las jóvenes madres el mismo régimen de asistencia que en el secundario para que pudieran amamantar. Pero esto es sólo uno de los problemas que surgen.
Mientras los compañeros de las adolescentes las protegen y celebran el embarazo, en el cuerpo docente suelen aparecer problemas para aceptar la situación. “Por lo general se culpa a la madre, que fue la que permitió que se embarace. Pero se olvidan también que hay un papá, y muchas veces no está ninguno de los dos. Les cuesta entender lo que pasó con la criatura y poder ayudarla”, afirmó