Nuevas denuncias por la violencia en La Cascada

Vecinos que vivieron en la toma esperan que la Justicia actúe.

El drama del asentamiento cipoleño que sus “dueños” describen como el nuevo barrio La Cascada sumó un nuevo capítulo a su complicada historia de acusaciones y amenazas. Los vecinos que fueron estafados y más tarde echados de las tierras por alzar su voz aseguran que vivieron momentos de mucha tensión durante el tiempo que residieron en la zona. Además, están convencidos de que quienes siguen estando en el lugar se encuentran atravesando la misma situación pero que no hablan por temor.

Se trata de una chacra usurpada por una familia que comenzó a ganar dinero a través de un negocio inmobiliario ilegal sin haber aclarado la situación a sus compradores al momento de realizar la transacción. Ofrecían lotes a 5 mil pesos sumado a cuotas mensuales por los gastos de los servicios de luz y otras obras de mejora. Algunos de ellos hicieron efectivo su pago pero no alcanzaron ni a mudarse. Los organizadores niegan las acusaciones, pero mientras la Fiscalía investiga las familias suman denuncias.

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Uno de los jóvenes que sacaron a la fuerza de La Cascada hace algunas semanas -quien decidió no relevar su identidad por miedo- contó a LM Cipolletti que “debió lidiar con constantes amenazas y miedo a ser golpeado” por el matrimonio que maneja la organización del barrio y que, a pesar de todo, continúan asegurando a la Justicia que ellos no tomaron las tierras.

“En realidad no había más de 300 familias en total, eran mucho menos, pasa que era más difícil sacar a tanta cantidad de gente que a dos o cuatro, que son los que integran esta familia. La mujer me pedía 1200 pesos por mes de luz por cabeza más 230 para construir una tranquera y 150 pesos para levantar un alambrado y así evitar que entren delincuentes. Cuando el marido iba a buscar la plata caía con un arma en la cintura y muchos fuimos testigos de cómo golpeaban a algunos de los vecinos, les rompían hasta las costillas”, contó el damnificado.

Luego de algunas averiguaciones, también se enteró de que el dueño verdadero de la chacra está en Rosario y que, por esta razón, la investigación que la fiscalía está llevando adelante no puede avanzar porque necesitan su presencia para poder accionar. Mientras tanto, en el lugar, ubicado en cercanías al paraje Lalor, se vive un clima que sus habitantes ya no pueden soportar.

A su vez, y con respecto al día a día en el barrio, agregó: “Es gente jodida, les tenía mucho miedo, algo que me imagino que está pasando en la actualidad. Los que todavía siguen ahí no quieren acusarlos ni decir nada y, en cambio, dan la cara por ella porque no tienen dónde ir. Ellos dicen que están hace dos años, pero en realidad es nuevo. Les conviene tener ese argumento porque es la forma de que no los acusen de usurpadores”.

Por otra parte, mencionó que el día que se fue se enteró de que uno de los hijos del matrimonio “tenía una plantación de marihuana distribuida estratégicamente para espiarlos y conocer todos sus movimientos” para que no hablaran sobre el tema. “Tienen al menos 10 denuncias encima y nadie hace nada, el problema es que si los sacan, un montón de familias se van a quedar sin techo”, concluyó el joven.

Acusaciones, desmentidas y una investigación en marcha

Varias familias que viven, o vivieron, en La Cascada aseguraron que fueron engañadas sobre el origen de las tierras y que una vez que llegaron para asentarse en el lugar les cobraron 5000 pesos por el lote.

La familia apuntada por los vecinos aseguró a LM Cipolletti que no cobraron los lotes y que la toma lleva años. Aunque negaron todas las denuncias, hay una investigación en marcha por parte de la Fiscalía cipoleña.

Un joven que se fue de La Cascada por las amenazas aseguró que los aprietes los realiza una sola familia. Con armas y hasta golpizas, recaudan dinero por la fuerza en el loteo ilegal en una chacra.

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