Al término del juego, en zona de vestuarios, Víctor Zwenger se hizo espacio para ir en búsqueda de los medios radiales que siguen la campaña del Capataz y fue él quien pidió que abrieran el paso para los periodistas, con ganas de manifestar sus sensaciones.

Ya en el campo de juego, después del penal que Franklin sancionó a favor del local, no había dejado dudas de lo que pensaba respecto del santafesino. “Es una lástima que un presidente vergonzoso como Gustavo Sastre represente a una provincia tan linda como esta. Es un inescrupuloso. Yo también estoy trabajando y la impunidad que hay me da bronca”, disparó ante el micrófono de LU19 y contra un directivo que conoce, ya que en la temporada pasada trabajó en ese mismo club.

“Es muy difícil venir a jugar acá sabiendo que vas a perder. Que no podés competir. Vinimos con la ilusión de hacer un gran partido, como el que hicimos, pero que pasen estas cosas te saca todas las ganas. Esto se viene manejando hace mucho tiempo. Es un árbitro corrupto. Fue un robo literal”, amplió.

Consciente de que sus palabras pueden llegar a ocasionarle más de un dolor de cabeza en relación con su futuro como entrenador, Zwenger no se calló y soltó: “La corrupción anda por arriba de las baldosas. Esta gente no puede seguir estando en el fútbol. Que me roben de la manera que lo hicieron es una vergüenza. Les pagan una puta o un avistaje de ballenas a los árbitros y te dejan sin nada”.

En medio del enojo, no pasó por alto la delicada situación deportiva que sigue transitando su equipo. “Si pierdo y juego mal, me hago cargo como lo he hecho. Y si me tengo que ir, también me hago cargo, pero no me voy a hacer cargo de un árbitro corrupto como este”, cerró.

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