Más de 10 mil familias viven sin servicios básicos

Se conocieron los resultados preliminares del censo en las tomas.

Guadalupe Maqueda

maquedag@lmneuquen.com.ar

En Cipolletti hay 10 mil familias que viven en 33 asentamientos irregulares. El dato es oficial y surge del Registro Nacional de Barrios Populares que se implementó por decreto 358/2017 del gobierno de Mauricio Macri, en respuesta a un reclamo de los movimientos sociales. El registro permite que los vecinos censados puedan recibir un certificado de domicilio para realizar distintos trámites y solicitar la conexión de los servicios básicos.

En diálogo con LM Cipolletti, Mariana Zabaleta, una de sus referentes, comentó que la cifra es alta porque, en general, se advierte que hay más de un grupo familiar por terreno e, incluso, por vivienda. Precisó, además, que el registro condensa todo el trabajo que se viene haciendo desde octubre de 2016 a la fecha. En Cipolletti contaron con la colaboración de los vecinos organizados en muchos barrios para impulsar sus propios censos.

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Es una realidad que el crecimiento población de esta ciudad se proyecta en los asentamientos irregulares. Y para dar un ejemplo cercano, sólo en el Barrio Obrero, el número de familias que lo habitan creció más de un 80 por ciento. En 2009, cuando nació la ocupación, eran aproximadamente 622 las familias que se asentaron en la barriada, y en la actualidad, su dirigente social, Lila Calderón, contabilizó un millar. “Los chicos que tenían 14 años cuando vinieron a vivir al Obrero, hoy tienen más de 20, muchos de ellos han sido padres, y los que no encontraron un lugar en otra toma siguen viviendo con sus familias”, contó Calderón. Y agregó: “Es mucha la gente que vive en los asentamientos”.

El Renabap toma nota de los terrenos donde están ubicados los barrios populares, las construcciones existentes y los datos de las personas que viven allí. En principio, pueden inscribirse los que existen desde antes del 31 de diciembre de 2016, los que están formados por ocho familias, como mínimo, y los barrios donde más de la mitad de la población no tiene título de propiedad ni acceso a dos servicios básicos.

No obstante, Zabaleta informó que el registro se abrió nuevamente a fines de 2017, con prórroga hasta mayo, para la incorporación de más barrios (o la extensión de algunos), de modo que pueden inscribir a la gente que viva en estos asentamientos con fecha posterior al 21 de diciembre de 2016.

Ayer, personal de la Anses se apostó en el Barrio Obrero para emitir certificados de viviendas y recibir solicitudes. Estará presente hasta este viernes, de 9 a 12, de modo que todos los vecinos interesados podrán concurrir allí para hacer el trámite.

“Tienen que ser mayores de 16 años -con hijos a cargo- y presentar su DNI. Si ya fueron censados, se entrega el certificado que legaliza el domicilio para iniciar el monotributo, gestionar cuentas bancarias y solicitar los servicios, entre otros trámites (previsionales, relacionados con la educación y la cobertura de salud)”, sostuvo Zabaleta.

En la jornada de ayer, muchos vecinos, incluso procedentes de otros asentamientos como La Alameda y 2 y 10 de Febrero, fueron a buscar su certificado; o bien, pedir que sean censados para luego tramitar ese documento, como fue el caso de los habitantes de la toma La Cascada.

La dirigente social del Obrero, donde casi todas las familias ya cuentan con su certificado, dio un paso más y hace dos semanas presentó en Edersa la solicitud del servicio por nota. “Está en discusión, todavía no tuvimos una respuesta. Pero el EPRE avala ese documento”, concluyó.

33 Los asentamientos relevados en Cipolletti. El tiempo para censar se extendió.

“Los chicos que tenían 14 años cuando vinieron a vivir al Barrio Obrero hoy tienen más de 20, muchos de ellos han sido padres, y los que no encontraron un lugar en otro asentamiento siguen viviendo con sus familias”. Lila Calderón, dirigente vecinal del Barrio Obrero

El certificado no alcanza para conseguir todos los servicios domiciliarios

“La distribuidora es la primera interesada en generar obras para regularizar diferentes asentamientos, porque mejora la vida de las personas, las protege de potenciales peligros y porque es económicamente conveniente, toda vez que por año se pierde de facturar una suma que supera los 100 millones de pesos”, indicaron desde la empresa Edersa.

En ese marco, desde la firma advirtieron que el certificado que emite Nación “es un documento importante”, pero “no alcanza para el caso del Barrio Obrero (y de muchas otras tomas) porque el régimen de suministro y el contrato de concesión determinan que el tendido de redes debe concretarse por vía pública”.

Avanza muy lenta la conexión a la luz

Si bien las familias que residen en el barrio 4 de Agosto prestaron su conformidad para regularizar su conexión de energía eléctrica, lo cierto es que casi la mitad de 120 todavía no se presentaron en Edersa para solicitar el servicio. No se sabe con certeza si ahora que tienen que pagar, ya no quieren estar conectados, si tuvieron percances o carecen de la documentación.

La obra de electrificación que emprendió Edersa cuenta con una estación transformadora más la instalación de unos 1500 metros de línea de baja tensión, por un monto total que rondó los $700 mil. Está lista desde diciembre. Se suponía que los potenciales usuarios, entonces conectados a una red precaria y clandestina, iban a presentarse enseguida para solicitar la conexión del servicio. Pero esto no ocurrió, y mañana, funcionarios municipales mantendrán una reunión para insistirles.

“Cuando iniciamos las gestiones para llevar luz al sector, más del 90 por ciento de las familias dijeron que querían conectarse al servicio, que querían pagar. Llegó el momento de conectarse, hay gente que todavía no inició el trámite, y queremos ver qué pasa”, dijo el secretario de Gobierno, Diego Vázquez.

Puntualmente, hay alrededor de 15 familias que ya están conectadas y otras 50 que iniciaron el trámite y están encaminadas. Después, está el grupo de aproximadamente 50 familias que todavía no se acercaron a las oficinas de Edersa para pedir la conexión.

Vázquez manifestó su preocupación, ya que la 4 de Agosto era la prueba piloto para llevar los servicios a las tomas. Sin embargo, descartó que la falta de respuesta de un grupo que prestó conformidad pero todavía no obra en consecuencia vaya a frustrar el plan. “Lo de la 4 de agosto es reciente, estamos a tiempo”, sostuvo.

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