El clima en Cipolletti

icon
15° Temp
25% Hum
LMCipolletti influencer

La historia de Silvia: de piquetera a influencer sexual

A partir de su exposición en las redes sociales, una mujer dejó la militancia en las calles para meterse de lleno en el mundo virtual.

Durante el 2001 Silvia Soria formaba parte de una agrupación social y, como muchas personas, estaba sometida a las órdenes que les daba el puntero político para después poder cobrar el dinero del plan social.

“Cuando tenía 15 años nos empezaron a mandar a los comedores y a los merenderos. Ahí arrancamos con los piqueteros, por la necesidad… Hacíamos pastelitos, tortas fritas, buñuelos y salíamos a vender a las puertas de los colegios y de las fábricas, pero no alcanzaba. Mi mamá nos llevaba a mí y a mi hermana más grande a estos lugares, donde nos daban mercadería: fideos, arroz, aceite, polenta, una miseria”, recuerda y precisa que junto a su familia participaban del “Movimiento de Trabajadores Desocupados Aníbal Verón”.

Te puede interesar...

“En ese momento nos llevaban a cortar el puente Pueyrredón por 150 pesos, ese era el monto del plan social”, cuenta.

El piquete como forma de vida

“Íbamos dos veces a la semana, tres, nos tenían desde la mañana cortando el puente, o ahí donde está el Carrefour de Avellaneda. Íbamos en tren o en micro, nos pasaban a buscar, y estábamos hasta las 5 de la tarde todos parados ahí, también teníamos que ir los sábados. Tenías que faltar al colegio, te morías de calor, de sed… Yo me daba cuenta de que no valía la pena, que nos estaban manejando, hasta el gobierno nos estaba usando…pero ¿qué pasaba? Mi mamá estaba metida ahí y como que te lavan el cerebro y también te amenazan: ‘Si faltás al piquete, te sacamos el plan’”. La situación familiar no mejoró y Silvina siguió siendo piquetera durante el 2002 y el 2003.

Silvia-Soria.jpg

Las redes sociales

En sus comienzos, en el 2003, y tras el asesinato de su madre, Silvina empezó a incursionar en el contenido para adultos y empezó a grabar videos eróticos y porno a pedido.

Silvina nunca pensó que iba a volverse tan popular cuando empezó con emprendimiento virtual. Hoy en día un video suyo de algunos segundos ya alcanza las 32 millones de reproducciones en Tik Tok en una semana. Esta joven de 35 años se define como una “influencer sexual” y suma miles de seguidores en sus distintas cuentas de redes sociales, perfiles que va cambiando a medida que se los denuncian y les dan de baja.

“Yo elijo lo que hago”, precisa y sigue: “Yo elijo comercializar mis videos. No es un trabajo para cualquiera, hay que ser viva, saber vender, yo les mando una foto a mis seguidores y los mantengo calientes, hago que quieran más. Hay que ser buena vendedora, buena convenciendo, no es solamente ponerse una bombachita y tirarse en la cama… Un mes malo gano unos 150.000 pesos. El mes que más gané me lo acuerdo perfecto: medio millón de pesos”.

Sin embargo, a pesar de lo que hace no se considera una “trabajadora sexual”. “No es que voy a Constitución con una cartera y la revoleo en la esquina o me paro en la puerta de un hotel a levantar clientes. Yo tengo mis seguidores y lo que hago es a través de una pantalla. Yo gano muy bien por ahí”, explica.

Leé más

Noticias relacionadas

Dejá tu comentario