La final del mundo en la ciudad

Franceses y croatas lo viven a la distancia. ¿Quién festeja en la Roca?

Martín Gamero y Fabricio Abatte

deportes@lmneuquen.com.ar

Ella llegó con menos de dos años a la Argentina. Él, paradójicamente, arribó hace dos años a la región. En Cipolletti, a casi 15.000 kilómetros de Moscú, una croata y un francés palpitan la gran definición del domingo. Catalina Kniss y Serge Zammito anticipan la final en una producción a puro color y con la ilusión a flor de piel.

No hay rivalidad, sino clima de armonía en el local Rincón de París, propiedad del galo. Cata, de 82 años, llegó con puntualidad al recinto de España 545 junto con su nieto Rodrigo. “Arribé a la Argentina cuando tenía un año y medio. Viví en Buenos Aires (Banfield), luego me mudé a Choele Choel, pasé por Barda del Medio y hace 63 años vivo en Cipolletti. Llegamos acá por mi marido”, repasa su historia la señora, hincha del Taladro y del Albinegro.

Te puede interesar...

Es más nuevo todo para Serge, quien vino “por cuestiones personales” de su señora, que es argentina. “Me gusta, pero reniego de algunas desprolijidades”, revela el parisino de 53 años que trata de acostumbrarse a los “argentinismos”.

Detrás suyo, se destaca un adorno con la imagen de la torre Eiffel. Y luce la bandera que le prestó Jérôme, otro francés, protagonista en este mismo diario en la previa al partido contra Argentina.

“Nos juntamos todos los martes con aquellos interesados en el idioma francés y así nos conocimos”, afirma Zammito, fanático del PSG y del vino argentino.

“Vivo con mucha alegría este momento histórico de nuestro país, pero con un poco de tristeza por la Argentina”, asegura la oriunda de Velika Mlinska (a 100 kilómetros de la capital Zagreb), ya adicta al mate.

El corazón de Catalina es tan argentino, que cada vez que comienza un Mundial hincha en primer lugar por la Albiceleste y luego por los balcánicos. “Jamás imaginé estar viva para ver una final de Croacia”, asevera la bisabuela de Bruno y Lisandro, de 3 y 11 años.

A diferencia de Catalina, Serge vivirá su primer Mundial fuera de su país. “Es distinto porque antes estaba con mis amigos en París. Era verano, había cervezas y quesos, y ahora sufrí el frío”, explica, entre risas, el parisino.

Cada uno lo vivirá de una manera diferente. “Vi todos los partidos sola porque me gusta hablarles a los jugadores”, dice la abuela. “Voy a estar en El Bolsón el domingo. Estaré acompañado por un francés y un argentino”, declara Serge en la despedida.

“La final pasada (1998) fue distinto porque estaba con mis amigos en París. Allá es verano y acá me tocó sufrir mucho el frío”.Serge Zammito. Francés que reside en Cipolletti hace dos años

"Jamás pude imaginar estar viva para ver una final con Croacia de protagonista en un Mudial de fútbol como ahora”.Catalina Kniss. Croata radicada en Cipolletti hace 63 años

Embed

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario