Hospitalarios reclaman suba salarial
El previsible efecto contagio no tardó en llegar y distintos sectores de trabajadores estatales iniciaron medidas de fuerza en reclamo de aumentos salariales y mejores condiciones laborales. El piso del reclamo es el acuerdo que el Ejecutivo firmó con la Policía y llevó el salario de los uniformados a 10 mil pesos. "No estamos en contra del incremento que lograron ellos, pero está claro que todos somos agentes públicos y merecemos la misma consideración", se repitió ayer en el Hospital Pedro Moguillansky, donde se inició una medida de fuerza que paralizará desde hoy la atención programada.
"Si no recibimos el mismo trato que la Policía, seríamos discriminados y eso es lo que le vamos a plantear al Gobierno", dijo Jorge Núñez, uno de los delegados de los trabajadores del nosocomio. Ayer, el hall central y el ingreso al edificio fueron empapelados con copias de los recibos de sueldo de administrativos, enfermeros y auxiliares. "Hay compañeros que tienen 23 años de antigüedad y cobran 5.500 pesos", cuestionaron los referentes de los agentes públicos.
En una asamblea realizada a primera hora se resolvió adherir a los paros provinciales determinados por UPCN, que será hoy, y ATE (mañana). Además, desde las 8 de la mañana estará cortada la circulación por Naciones Unidas, frente a la sede del centro asistencial.
Según se manifestó, el reclamo de incremento de haberes es de vieja data, aunque se potenció por la solución del conflicto policial. También se cuestionaron ayer los salarios de los funcionarios, mientras "los trabajadores hospitalarios a duras penas, realizando horas extra, llegamos a fin de mes".
El reclamo incluye un aumento salarial del 40 por ciento al básico, pago del aguinaldo antes del 23 de diciembre sin impuesto a las ganancias, 10 mil pesos de piso para todos los hospitalarios en sus diferentes categorías, pase a planta permanente e ingreso de personal.
Sin atención
La atención de casos que no requieran de urgencia se verá fuertemente afectada desde hoy, ya que no se realizarán trámites ni se otorgarán turnos. La medida también obligará a postergar todas las cirugías que no sean por patologías graves o hayan sido ordenadas tras la presentación de recursos de amparo. "Quien no pueda esperar, va a ser atendido, pero hemos votado por una retención de tareas en todas las áreas", se explicó ayer.
La suspensión de prestaciones será casi total en los centros periféricos.
Los hospitalarios volverán a realizar una asamblea el viernes, cuando analizarán la situación del conflicto y la posibilidad de profundizar las medidas adoptadas ayer tras un encuentro de unos 200 empleados afiliados a ATE y UPCN, más autoconvocados.
Los gremios reclaman en las calles
Los reclamos surgidos a partir del acuerdo salarial de los policías motivaron que ATE y UPCN coincidan en su accionar, en una situación casi inédita para los gremios de acción estatal con presencia en todas las ciudades de la provincia. Si bien las medidas de fuerza no serán conjuntas, las dos organizaciones realizarán un paro y se movilizarán en la vía pública para exigir que las distintas reparticiones del Estado obtengan un incremento similar, que lleve a 10 mil pesos el salario mínimo de los agentes públicos.
El secretario general de UPCN, Juan Carlos Scalesi, anticipó ayer que espera “un paro contundente para demostrarle a este Gobierno que nuestro reclamo es justo”.
El dirigente dijo que las medidas de fuerza contarán con distintas modalidades, pero se expresará mayoritariamente en una marcha que se concretará en Viedma. Scalesi instó a “no producir desmanes ni discutir por cosas que nos dividen", mientras que remarcó: "Tenemos que estar unidos”.
Pidió a los manifestantes “no nos olvidemos del resto (de los empleados públicos) de la provincia, porque es necesario su apoyo para “que sea un paro contundente”.
ATE, que ayer se movilizó en Roca, prepara una jornada de protesta para mañana, con concentraciones en Viedma y Bariloche.







