Honores: acusada seguirá detenida hasta el juicio oral

Recién en febrero se podrán exponer las pruebas de ADN que la favorecen.

De forma previsible, la parte acusadora reclamó ayer que Irene Méndez sea llevada a juicio por el crimen del cipoleño Eduardo Honores y reiteró que hay varias pruebas que la incriminan. Mientras tanto, la defensa no pudo avanzar con su exposición sobre los nuevos elementos que favorecen a la mujer oriunda de Neuquén, entre los que se destaca un preservativo sin restos genéticos de la imputada. La audiencia continuará recién en febrero tras la feria judicial.

Méndez, de 39 años, deberá esperar hasta el 2019 para saber si la Justicia cipoleña le concede la excarcelación; mientras tanto, su defensor público, Juan Pablo Piombo, preparará el descargo previsto en la audiencia de control de acusación. Luego, se llevará a cabo el juicio oral por el delito de homicidio criminis causa.

Te puede interesar...

Ayer, se concretó la apertura de la acusación en contra de la mujer que se dedica a la prostitución y la fiscalía se concentró en resaltar los elementos incriminantes, a la vez que minimizó la última novedad en la investigación del asesinato de Honores. Desde el Ministerio Público apuntaron que la prueba de ADN “fue realizada a partir de muestras recabadas de un preservativo secuestrado de la vivienda de la víctima y determinó que no existía un perfil genético de la acusada en el mismo, mientras que indicaba perfiles de otras dos personas. El profiláctico fue hallado en el cajón del dormitorio de la víctima, lo que permitió al defensor inferir que el mismo había sido utilizado esa noche”.

Por otra parte, el fiscal Martín Pezzetta resaltó “el hallazgo en el lugar del hecho de tres huellas dactilares de la acusada, de colillas de cigarrillos con ADN de la imputada en distintos lugares de la vivienda, y el hallazgo de rastro de calzado que se condicen con zapatillas secuestradas en la vivienda de la acusada. Tanto una huella dactilar como una colilla de cigarrillo fueron halladas en el interior del cuarto de baño, mientras que un rastro de calzado fue advertido en la puerta de ingreso al mencionado ambiente”.

En una audiencia de formulación de cargos, Méndez dijo que no la sorprendía la presencia de sus huellas en la casa de Honores, en calle Villegas al 900, porque tenía hasta tres citas semanales con el vecino de Cipolletti y mantenían una relación que superaba el año.

El trámite del control de acusación fue presidido por el juez Julio Sueldo, quien confirmó la preventiva de Méndez y se opuso al pedido de la defensa de excarcelarla.

Ni domiciliaria ni tobillera electrónica

A diferencia de otros imputados en causas penales, Irene Méndez no pudo obtener ni la prisión domiciliaria ni el seguimiento a través de una tobillera electrónica. Las expectativas de una posible liberación se derrumbaron ayer cuando el juez comunicó que seguirá tras las rejas.

El desarrollo del proceso podría arrojar otras novedades en los próximos meses y según fuentes allegadas a la causa, la defensa cuestionará una pericia nunca realizada a un arma secuestrada y una prueba de dermonitrotest, que le había dado positivo a un familiar de la víctima.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario