Damián Jara, quien volvió a la titularidad en el Luis Maiolino tras dos fechas de suspensión, no puso excusas y reconoció que el equipo “no estuvo a la altura del clásico”.

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La práctica de ayer fue un “duelo” que, a entender del marcador central, debe durar hasta hoy “porque el domingo se viene un partido importante que hay que ganar”.

Para Jara, no fue una derrota más. A pesar de su paso deportivo por el Naranja, nunca ocultó su fanatismo por el Albinegro, por eso entiende al hincha.

“Hay que acepar la crítica, sobre todo la del hincha. Todos nos miran por lo del año pasado, pero tenemos que vivir el presente. Lo que se hizo ya está, ahora hay que enderezar la campaña actual”, aclaró.

El Rojo neuquino viene a La Visera el domingo, mientras que en la fecha siguiente el Capataz se presentará en Bahía Blanca contra Villa Mitre. Luego volverá a casa para recibir a Alvarado, viajará a Puerto Madryn antes del descanso programado y despedirá la fase regular como local ante Sansinena.

“Nos quedan partidos durísimos y tenemos que sacarlos adelante. Hay que clasificar. El año pasado estuvimos peor y resurgimos. Lo hecho ante Roca tiene que ser nuestro piso”, proyectó Jara.

No era el partido indicado

Y volviendo a lo vivido el miércoles por la noche ante las cámaras de la televisión, Jara calificó el partido como “lo peor de Cipo en la temporada”.

“Cómo no va a doler que haya sido justo en el clásico. Roca, aunque haya venido mal, nos quería ganar y nos superó en todas las líneas. Nuestra derrota fue justa, no hay nada que decir del rival”, expresó.

Las charlas previas y posteriores en la vuelta al trabajo giraron en torno a esa cuestión, en cómo a Cipolletti se le fue yendo el partido de las manos.

El golazo de Guillermo Aguirre al cierre del primer tiempo fue una de las claves, más allá de que hasta ese momento también había sido el equipo de Mauro Laspada el que mayores méritos había acumulado desde el trámite.

“Si bien no estábamos mejor que el rival, después de ese momento, por querer salir a buscarlos, no hicimos ninguna de las dos cosas. Regalamos espacios y nos vimos superados”, comentó uno de los integrantes de la última línea de Cipo.

Distintos

Las brujerías en el vestuario

En Roca nadie se hace cargo de haber llenado de sal el vestuario visitante antes del arribo de Cipolletti el miércoles por la noche.

Para los cabuleros, el ingrediente de cocina suele ser una especie de deseo de mala suerte, lo que en la jerga de la pelota se denomina “mufar al rival”.

Y en el Albinegro el acto no cayó en gracia, más allá de las creencias personales de unos y otros. El defensor albinegro Damián Jara señaló que “son cosas que no se hacen. En lo personal sólo creo en Dios, así que no me afecta, pero es parte de un folclore que ya no va más”.

De lo que está seguro el central es que este tipo de actos diferencian a los clubes. “Eso nos marca lo que es Cipo y lo que es Roca. Acá al visitante se lo respeta. Algunos creen que hasta pecamos de buenos”, cerró.

Domingo a las 19:30

A rearmarse para recibir al Rojo

De cara al partido del domingo a las 19:30 como local ante Independiente de Neuquén, se esperan modificaciones en el once inicial de Cipolletti.

Federico Velázquez se lo pierde por haber visto la roja (infantilmente) cuando el tiempo en el Luis Maiolino estaba cumplido.

De esta manera, todo parece allanado para la vuelta de Jonathan Morales al carril izquierdo y que Damián Jara junto a Nelson Seguel formen la dupla central.

De las pocas cosas que hay certezas hoy, tras el rendimiento del miércoles por la noche.

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