Todos los días es posible ver ante la oficina de la Anses, de nuestra ciudad, cómo la gente se va ordenando poco a poco hasta formar una larga fila. El desfile comienza temprano, mucho antes de que la oficina empiece a atender al público. La urgencia por concretar diferentes trámites deriva en que la gente decida llegar con anticipación para lograr su meta. La multitud no disminuye a lo largo de la mañana, dado el poco espacio de la oficina.