"Esperemos que el 2018 sea un año aún mejor"

Opazo hizo un balance de una temporada dividida entre Cipolletti y Newell's.

Daniel “Monito” Opazo está más grande, literalmente. Al delgado juvenil que dejó Cipolletti a mediados de julio para cumplir su sueño en Newell’s hay que agregarle algunos kilos de masa muscular. El delantero de 21 años tuvo un semestre intenso, que incluyó el debut en Primera División el 28 de agosto frente a Unión de Santa Fe. Pero por estos días anda por sus pagos, disfrutando de la familia, los amigos y las milanesas de “la vieja”. “Estoy más mimado de lo normal”, contó el neuquino en su visita a LM Cipolletti.

El 2017 fue para Opazo el año del despegue. Comenzó teniendo continuidad en Cipolletti, siendo una de las figuras en los playoffs del Federal A hasta semifinales, y a mediados de año Newell's vino para llevárselo. Fue un acuerdo de club a club por cuatro años. Y al mes y medio se dio el debut en el estadio Marcelo Bielsa.

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“Sigo haciendo lo que tengo en mente: seguir creciendo en todos los aspectos. La verdad es que fueron seis meses muy buenos. En realidad, todo un año muy bueno, porque también me fue muy bien con Cipo. En Newell's arranqué a jugar y tuve la mala suerte de lesionarme (tobillo derecho), pero fue un año muy bueno. La verdad es que estoy feliz, esperemos que el próximo año sea aún mejor”, expresó el futbolista con pasado en Maronese.

Sigo haciendo lo que tengo en mente: seguir creciendo en todos los aspectos”. Daniel Opazo, delantero de Newell's

El clásico

Una de los momentos más significativos de este semestre fue el clásico rosarino que la Lepra perdió por la mínima. “Es una locura, si uno no está ahí no lo puede entender, hay que vivirlo. Ellos tienen una pasión impresionante, por ahí se van a un extremo muy complicado, pero ellos lo viven de esa manera. Me jodió no poder estar por la lesión, así que apoyé desde donde pude. Lamentablemente no nos pudo ir bien, pero ya habrá revancha”, sostuvo.

El otro neuquino en el plantel rosarino, Joaquín Torres, un ex Patagonia, fue una ayuda muy grande para integrarse al grupo. “Cuando llegué a Newell's a mí no me conocían, y él empezó a decir mi sobrenombre y ya al tercer día todos me decían Monito. Él me ayudo a integrarme al grupo, eso fue muy importante para mí, porque ese era el miedo que yo tenía de cómo me iban a tratar y, la verdad, 10 puntos”, contó.

“Con el enano nos vivíamos enfrentando en inferiores y que hoy estemos en el mismo equipo es algo muy lindo, la verdad es que una linda relación. La está rompiendo y ojalá le siga yendo bien por el bien de todos”, dijo el delantero, que seguirá disfrutando de los suyos hasta el 2 de enero.

"El Ruso fue el técnico que me dio la oportunidad de debutar"

En el último semestre, el Monito Opazo sufrió a la par de los hinchas de Cipo. A través de una aplicación en el celular, especialmente para ver los partidos, el contacto permanente con los amigos que dejó en la ciudad y la familia que sigue yendo a La Visera de Cemento, son sus contactos con el mundo albinegro. "Por ahí me enojo bastante y los dejo de mirar porque quiero que les vaya bien a mis compañeros, a mis amigos que dejé acá", confesó. También habló sobre la desvinculación de Homann. "El Ruso fue el DT que me dio la oportunidad de debutar, de arrancar mi carrera profesional y la verdad que fue una noticia rara, porque ya estaba acostumbrado a verlo con Cipo… pero son cosas de la profesión".

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