El sueño de remodelar La Visera
Es un sueño pintado de blanco y negro, pero lo cierto es que el proyecto de remodelación a La Visera, de alguna manera, ya está en marcha en Cipolletti.
La comunión de voluntades entre la actual Subcomisión de fútbol y el estudio de arquitectura Rimmele ha provocado la aprobación de un esquema de obra que, en este momento, se encuentra a punto de iniciar el plazo ejecutivo.
La Municipalidad deberá, en poco tiempo más, corregir y terminar de aprobar una obra que, a todas luces, demandará una inversión cercana a los dos millones de pesos y que, en principio, no forzará la clausura de la cancha para trabajar.
De dónde saldrá tanto dinero para las arcas del fútbol albinegro, es algo que todavía se estudia entre los responsables de la conducción, pero mientras tanto, La Mañana lo invita a recorrer detalles de lo que podría constituirse, en un futuro cercano, en el estadio más moderno de la Patagonia.
La primera gran alteración al recinto de Cipo serían las dimensiones del campo de juego, obsoletas para los reglamentos actuales de AFA, aunque todavía habilitadas para el Torneo Argentino A.
Del largo actual de 90 metros, tras las modificaciones proyectadas se estirará a 96.70, superando por casi dos el mínimo exigido quitando de escena a cinco escalones de la popular norte (Kleppe).
A lo ancho se verá reducida la superficie para facilitar el nuevo pasillo de plateas y darle mayor espacio a los movimientos precompetitivos de los suplentes, por eso los 75 metros actuales se verán reducidos a 70.50.
Cabeceras
Además de la alteración a la tribuna que da espaldas al galpón, hacia el sur surgirá la figura de un alerón sobre calle O’ Higgins con capacidad para medio millar de espectadores.
Ese espacio, más la colocación de dos nuevos módulos de 4 metros cada uno sobre la popular lateral y los cupos que extenderán la platea redondearán una capacidad total para 11 mil personas sentadas.
En el mediano plazo, y con lo números proyectados para la ejecución, la cabecera mayor ubicada detrás de los arcos también quedaría techada ampliando las características de visera que le dan el histórico nombre al estadio.
Seguridad
Entre los obstáculos iniciales para darle forma al proyecto, además de la financiación, se encuentra la obligación de transformar en subterránea a la línea de alta tensión que cruza una de las veredas del inmueble. Una responsabilidad de Edera (empresa distribuidora de energía S. A), con cuyas autoridades se proyecta una reunión.
La reunión del último sábado en Fernández Oro sirivió para proyectar una iniciativa que empieza a ser necesaria para el sueño de ascenso no sea sólo una carga deportiva.
¿Cómo surgió la iniciativa?
El Estudio de arquitectura de la familia Rimmele tomó contacto con el empresario e integrante de la Subcomisión de fútbol cipoleña, Luis Boschi, en el año 2008 sobre esta posibilidad concreta.
La relación entre las partes durante décadas y el carácter fundador de Hugo (padre) en 1926 dentro del Club Cipolletti, motivó a su hijo (también Hugo) y nietos, Carlos y Francisco, a presentar un bosquejo de obra sin cargo para la institución.
Tras nueve meses de análisis, estudio sobre la obra actual, posibilidades de espacio y arquitectura, el Estudio de Ingeniería que lleva el nombre de la familia, con la colaboración de Potenciar, llegó a un acuerdo con los encargados de regir hoy a la disciplina. Para el armado del mismo se tuvieron en consideración dos puntos bien marcados: respetar las características que dieron el apodo de La Visera al escenario emblemático de la ciudad y reconstruirlo con las últimas medidas de seguridad exigidas por los reglamentos.
Según palabras de ingeniero a cargo de la ilusión de renovación, con el millón 800 mil pesos a disposición, el tiempo de obra para terminar lo imaginado sería de, como mínimo, diez meses.
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