El geriátrico ardió por cortocircuito de un artefacto de calefacción
El incendio en un hogar de ancianos, por el que dos personas permanecían ayer en grave estado, se produjo por un cortocircuito en un caloventor que se encontraba debajo de una cama. "Se prendieron las frazadas, el lecho y las llamas comenzaron a propagarse", confiaron fuentes policiales tras la realización de las pericias a cargo del cuartel de Bomberos Voluntarios.
El siniestro ocurrió en un geriátrico ubicado en calle Juan XXIII, aproximadamente a las 20 del martes, y debido a la inhalación de humo nueve de las personas que allí residen debieron ser hospitalizadas. Dos de ellas continuaban ayer en muy grave estado. "Uno es quien estaba acostado en la cama que tenía debajo el caloventor", detallaron fuentes policiales.
Otros cinco ancianos permanecían en observación, mientras que los dos restantes se fueron a casas de familiares.
Por otro lado, los cuatro policías que ingresaron al edificio para socorrer a las víctimas debieron ser internados por algunas horas en la guardia de CIMA Emergencias. "Se les realizaron limpiezas de las vías respiratorias porque habían ingerido mucho monóxido de carbono", dijo el comisario Antonio Mandagaray. Ayer por la madrugada, fueron dados de alta. Se trata del motorista Fani Gelvez, el agente Claudio García, el sargento ayudante Manuel Couchet y el sargento Miguel Lezcano, quienes ayer fueron felicitados por el jefe de la fuerza Fabián Gatti porque "no dudaron un instante en romper las puertas e ingresar a las habitaciones para sacar en sus brazos a los abuelos atrapados".
El resultado de las pericias confirmó la hipótesis de un accidente aunque aún debe determinarse si hubo responsabilidad de los dueños del hogar, quienes tenían permiso de Bomberos, pero la habilitación definitiva aún en trámite.







