Aprestos para prevenir la triquina
En la comuna terminan de definir los detalles de la capacitación a crianceros.
En el Municipio afinan los detalles para la campaña que emprenderán para capacitar a los criaderos de chanchos de la periferia en procura de que se prevenga la proliferación de la triquina y se avance en el mantenimiento de establecimientos mejor preparados y más eficientes.
Son alrededor de 50 las familias que tienen cerdos para reforzar su autosustento alimentario y, en algunos casos, para comercializar sus excedentes en muy pequeña escala entre familiares, amigos y conocidos.
Además, hay unos 15 crianceros más que operan en una escala algo mayor y que, para cumplir con las normas de rigor, que son muchas e inflexibles, están en contacto con la Unidad de Desarrollo Económico municipal para tener el asesoramiento y la supervisión necesarios.
La actividad en los dos sectores se acrecienta en esta época del año por ser la de la faena de los porcinos y de elaboración de subproductos como chorizos, jamones, salamines y otras facturas más, algunas de consumo cocido y otras, las más riesgosas, de ingesta en crudo.
Precisamente, por ser el cerdo el vector hacia los humanos del parásito de la triquina resulta extremadamente serio garantizar que los animales carneados y listos para convertirse en alimento no estén contagiados con el gusano que produce la triquinosis.
Este año, la campaña de concientización, prevención y capacitación arrancará en algo menos de dos semanas. Se llegará, en primer lugar, hasta puntos que no pudieron ser visitados el año pasado y luego se insistirá en los que ya se ha estado y se ha podido cumplir con la misión encomendada.
La responsable del área de Gestión Ambiental de la comuna, Lidia Fernández, indicó que se utilizarán las instalaciones de los Centros Comunitarios que hay en los distintos barrios para llevar adelante el trabajo.
Expresó que los sectores a visitar se encuentran en la periferia rural de Cipolletti, como María Elvira, Puente 83, El 30, Curri Lamuel y Michi Michi. Hay más y se buscará alcanzarlos para que la tarea sea exhaustiva. Contra esto en ocasiones conspira el poco interés que manifiestan algunos de los criadores.
La funcionaria enfatizó que el fin fundamental de la iniciativa es que se tome conciencia del peligro que representa la triquina, las formas que tiene de propagación y las medidas que se deben adoptar para evitar el contagio a humanos. Para ello, resulta indispensable que muestras de los cerdos faenados sean analizadas por veterinarios.








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