Andaba armado con una 9 mm y dijo que era por seguridad: va preso
Un hombre con antecedentes penales que fue sorprendido en pleno centro de Cipolletti con una pistola 9 milímetros cargada con diez balas y luego intentó escapar de los policías que lo fueron a detener, fue condenado a dos años y seis meses de prisión de cumplimiento efectivo.
La pena, acordada en un juicio abreviado en el que el sospechoso asumió su culpabilidad, debió haber sido más dura, ya que le imputaron el delito de “portación ilegal de arma de fuego de guerra en concurso real con resistencia a la autoridad”. Por esa figura le correspondía 3 años y 6 meses de prisión.
Te puede interesar...
Sin embargo, la jueza María Florencia Caruso Martín que dictó el fallo tuvo en cuenta un artículo del Código Penal (189) que otorga una reducción del castigo cuando “...por las circunstancias del hecho y las condiciones personales del autor, resultare evidente la falta de intención de utilizar las armas portadas con fines ilícitos...”.
Por protección
En este caso el abogado Michel Rischmann, defensor del acusado, quien había quedado detenido en la Comisaría 79 las 1200 Viviendas, acreditó que llevaba el arma “por protección, porque había gente amenazándolo” y que en ningún momento la utilizó para cometer un delito.
El incidente se produjo alrededor de las 21 del 26 de marzo de este año, cuando José González a bordo de una moto fue a cargar combustible en una estación de servicios de la calle Fernández Oro.
Cuando fue a pagar sacó dinero de un morral y ahí el playero pudo ver la pistola, por lo que ante el temor alertó de inmediato a la policía.
Efectivos de la Comisaría 4ta acudieron al lugar y en base a la descripción de la vestimenta brindada por el trabajador salieron en busca del pistolero, al que encontraron en inmediaciones de la esquina de Belgrano e Irigoyen.
Pero al requerirle que se detuviera para ser identificado intentó escapar corriendo por Irigoyen, aunque fue interceptado a los pocos metros donde se produjo un forcejeo que provocó que el arma cayera al piso.
Admitió la culpa
La causa judicial derivó en un juicio abreviado consensuado entre la fiscal Rocío Guiñazú el Rischmann.
Además de la confesión y el testimonio del operario, contaban con imágenes de las cámaras de seguridad del comercio que lo tomaron cuando le suministraban combustible.
Las partes acordaron el monto de la condena de González y también mantener la declaración de segunda reincidencia, dado que posee antecedentes.
En mayo de 2013 había sido sentenciado a siete años de cárcel. Sin embargo, en 2015 le concedieron una salida transitoria, pero no volvió más.
Entonces lo dictaron la rebeldía y pidieron su captura, pero nunca fue encontrado. Hasta que en abril de 2019 se le dictó el cese de la rebeldía y la captura, porque había prescripto el castigo.
La jueza Caruso Martín ordenó el decomiso y destrucción de la pistola 9 milímetros.
Ni a Cipolletti ni Roca
González al confesar su responsabilidad en el hecho y aceptar el acuerdo de pena advirtió que no puede ir al Penal de Cipolletti, ni al de General Roca, porque ya estuvo detenido en esos lugares y no la pasó bien.
Dijo que fue violentado por otros internos y hasta ultrajado.
Por esa razón resaltó que “tiene mucho miedo de ir alguno de esos establecimientos” y pidió que lo alojaran en Pomona o en la cárcel de Viedma.
La jueza Caruso Martín rechazó la posiblidad de enviarlo a Pomona, pues explicó que tiene un regimen semi-abierto y que es para casos “muy excepcionales”.
“No veo que este lo sea”, puntualizó y recordó que el condenado tiene un antecedente de fuga.
En su lugar ordenó que continuara detenido en la Comisaría 79 de las 1200 Viviendas hasta tanto surja una plaza en el Penal de la capital provincial.
Leé más
Tiene 17 años y denunció a un ex compañero de trabajo por acoso: "Me quería como pareja"
Imputaron al empresario que resistió a fierrazos un allanamiento y luego escapó de la Policía
Horror: imputan a un docente de plástica por abuso sexual a 11 alumnas
Noticias relacionadas
Lo más leído












