A lo tumbero, un penitenciario cortó a su compañero
No es la mejor imagen que puede aportar a un grupo de empleados que tiene grandes responsabilidades en las instituciones donde se desempeña y tampoco lo ayudará mucho en su foja personal el antecedente de un ataque a puñaladas con un cuchillo de carnicero. El incidente protagonizado por un agente penitenciario que presta servicios en el Establecimiento de Ejecución Penal 5 de Cipolletti generó un gran despliegue en los últimos días en la ciudad de General Roca y múltiples comentarios sobre un accionar más propio de la cultura tumbera.
De acuerdo con fuentes policiales, todo comenzó con una disputa entre novios en las cercanías de las calles San Juan y Montevideo, en Roca. Amenazante, un joven le exhibía un cuchillo a su novia mientras discutían a los gritos. Fue en esas circunstancias que un agente penitenciario identificado como Luis Román, acompañado por un amigo, quisieron intervenir para evitar que la chica resultara herida. Sin embargo, se encontraron con la sorpresa de que la supuesta víctima y su novio se aunaron para atacarlos con el arma blanca y piedras. Frente a la agresión, prefirieron alejarse a la carrera y seguir camino a una casa particular donde venden bebidas alcohólicas durante la madrugada.
Emboscada
“Cuando estaban golpeando la puerta, llegan tres personas con cuchillos de grandes dimensiones”, explicó a este diario el subcomisario Mario Pérez, responsable de la Comisaría 21 de Roca. Los atacantes eran la chica, su novio y otro joven, también agente penitenciario en Cipolletti. Lejos de echarse atrás frente a su compañero de trabajo, el empleado de la cárcel local y su cuñado los atacaron ferozmente y las víctimas se limitaron a defenderse con los brazos. Mientras que Román fue alcanzado por algunos puntazos, su amigo sufrió la lesión más severa cuando una de las puñaladas le cortó un tendón del brazo. Ensangrentado, quedó tendido en el piso y los atacantes, temerosos, prefirieron abandonar el lugar.
Los dos jóvenes apuñalados se ayudaron entre sí y pidieron un taxi para dirigirse al hospital. Después, la Policía provincial tomó conocimiento de lo sucedido y pudo entrevistar a Román, quien dio los detalles del furibundo ataque, indicaron las fuentes.
El subcomisario Pérez destacó que con órdenes del juez de Instrucción Rubén Norry se avanzó en distintos allanamientos y se concretó la detención del agente penitenciario sospechado, de apellido Llanquinao, y su cuñado, de origen colombiano, Brian Páez London.
Las fuerzas de seguridad siguen adelante con la investigación ligada a las armas utilizadas, que serían una especie de machete debido a sus grandes dimensiones.
Según las fuentes, las autoridades penitenciarias ya tomaron nota de lo sucedido y podrían iniciar drásticas medidas con el agente detenido, de 21 años.
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