En una fiesta con todo su esplendor se transformó la nueva edición del tradicional evento de atletismo que caracteriza a la ciudad. Varios miles de entusiastas vecinos y de todas las edades se sumaron a la denominada prueba familiar. Hubo quienes la asum
La Corrida de Cipolletti fue ´la fiesta´ en la ciudad. La gente se acercó de forma monumental, inundando las calles y llenándola de color. Más de 10.000 personas corrieron, trotaron o caminaron para recorrer los 4 kilómetros de la marcha aeróbica. Murgas, payasos, promotoras, chicos en patines, en bicicletas, globos, madres con changuitos, toda la familia fue parte de la Corrida. Las remeras blancas que entregó la organización predominaron, pero también diferentes instituciones participaron identificándose con camisetas, carteles y pancartas. El primero en llegar fue Darío Dacan, un rugbier de Marabunta que tardó 15 minutos; el resto de la multitud llegó de a poco, tardando poco más de una hora en traspasar la meta.