Sin pistas, cerrarían la investigación por el atentado mortal
La Justicia Federal no encuentra la forma de salir del laberinto y advirtió a la familia de José Maciel que a fin de año se cerrará la investigación por el atentado que le provocó la muerte al empleado municipal. “Estamos solos, con bronca y mucho dolor”, se quejó Mariana, una de las hijas del trabajador municipal al confirmar que en los Tribunales el misterio sobre el ataque frente a la sede de la Escuela de la Policía sigue siendo tan grande como el primer día.
La mujer, quien encabeza el reclamo familiar por el esclarecimiento del caso, explicó: “Ellos dicen que no hay nada, ningún indicio y que sólo falta que se conozcan algunas pericias científicas, pero de cosas que no van a cambiar esa situación. Nos dijeron que si no hay novedades, a fin de año termina todo”.
El barrendero municipal fue la única víctima del brutal atentado. Cumpliendo con su trabajo, manipuló una bolsa extraña que estaba frente al nicho de gas de la escuela de Policía, en calle Fernández Oro. A pocas cuadras, en la puerta de la oficina local de Telefónica apareció otro artefacto explosivo, desarmado. ¿Quién los colocó? ¿Por qué? ¿Cómo escapó? ¿Quién era el verdadero blanco? Todas esas preguntas se hacen los Maciel, y temen quedarse sin respuestas.
“Sinceramente, nos sentimos solos. La gente del Comité Anti-impunidad nos acompaña, pero nadie más. Es muy difícil la situación que estamos viviendo”, aseguró Mariana.
El último movimiento de la causa fue el pedido de pericias científicas a elementos encontrados en la escena. Sin embargo, no hay grandes expectativas en torno a los resultados. “Ellos mismos nos dijeron que no van a poder conocer cosas importantes a través de esos datos”, explicó la hija de Maciel.
Por eso, todo está en manos de algún testigo que nunca se haya presentado o un arrepentido. “Dependemos de algo nuevo, ojalá la Policía también se involucre porque la bomba la pusieron ahí y nunca participaron de la investigación”, afirmó.
Las averiguaciones judiciales no pudieron confirmar ninguna de las múltiples hipótesis. Y la Policía nunca pareció interesada en hacer aportes, aunque muchas de ellas involucraban a la institución. Una represalia contra la Brigada de Investigaciones por golpes contra el narcotráfico, la interna de poder dentro de la fuerza o la amenaza a agentes involucrados en la venta de drogas aparecieron como posibles móviles del atentado. Todos se desvanecieron.
Así, el caso se encamina a la impunidad. Uno más en una larga lista de hechos violentos sin resolver.
Falso testimonio
El escaso avance de la pesquisa se debió a la declaración de una testigo que, finalmente, se retractó de todos sus dichos y podría ser acusada de falso testimonio.
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