Sin actividad en jardín
Fue en el turno mañana por un desborde cloacal. Se trata del número 14 de la calle Nicaragua.
El Jardín 14 debió suspender ayer sus clases matutinas por desbordes de líquidos cloacales en las aulas y el patio de ingreso. La problemática venía aquejando a la comunidad educativa del establecimiento, pero los docentes y porteros habían realizado intensas tareas para controlar los efluentes y no suspender las clases.
Recién ayer, “tras más de una semana de pedidos” y con la interrupción de las actividades, las autoridades competentes concurrieron al edificio de calle Nicaragua y solucionaron el problema.
“Se habían tapado las cañerías, no sabemos bien por qué. Vino gente de Educación y personal de Servicios Públicos del Municipio y apenas comenzaron a trabajar lograron desobstruir la cañería”, dijo la vicedirectora del Jardín 14, Olga Zuliani.
Desde el centro educativo se aseguró que se efectuaron reclamos durante toda la semana anterior, pero que no se habían suspendido las clases.
“Hoy (por ayer) ya no se podía trabajar, y era muy peligroso para los niños no sólo porque se trataba de aguas servidas, sino porque podían caerse y lastimarse”, explicó Zuliani.
En el lugar, se lamentó el tiempo transcurrido entre la advertencia a los referentes de Educación y la solución del problema. “Así las estructuras se dañan y es una lástima porque este edificio recién está en el tercer ciclo tras su inauguración”, se informó.
Por la tarde se reestablecieron las actividades y, en principio, se esperaba que no hubiese nuevos contratiempos en el corto plazo.
Daños por vandalismo
Por otro lado, Zuliani detalló que en la cocina y la dirección del edificio comenzaron a notar filtraciones de humedad.
“En las vacaciones, algunos chicos se subieron al techo y provocaron destrozos. Por ejemplo, rompieron la membrana aislante y con las lluvias se filtra agua”, graficó.
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