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El robo tuvo lugar durante la tarde del martes en el Hospital Carlos Rais de Fernández Oro. Preocupan los hechos de inseguridad que van en aumento en aquella localidad.
Un hecho indignante se registró en el hospital Carlos Rais de Fernández Oro cuando los trabajadores identificaron la sustracción de luminarias, focos y hasta las tapas de inodoros de los sanitarios de la guardia. El robo se ejecutó en un sector de acceso público en el sistema de emergencia.
Los empleados del nosocomio local inspeccionaron las instalaciones y notaron la falta de luminarias en el baño de la guardia. Las luminarias fueron sustraídas, lo que dejó un hueco en la pared con los cables rotos. Además, comprobó que los focos de luz no se encontraban en las lámparas y que las tapas de los inodoros estaban arrancadas.
El robo no sólo atenta contra el patrimonio del centro de salud, sino que genera un impacto directo en la atención de pacientes y en el normal funcionamiento de las instalaciones. Además, los daños y el necesario reemplazo de los elementos generan un incremento en los gastos de funcionamiento contemplados en el presupuesto. Una situación crítica debido a la crisis que padece el sistema público de salud.
Las autoridades sanitarias calificaron al robo como un “golpe bajo” contra una institución fundamental para la comunidad de Fernández Oro y que deberán destinar recursos económicos a la reposición de los elementos robados, en un contexto donde cada insumo es vital.
Sauel de Souza, Director del Hospital de Fernández Oro expresó su malestar por el robo y reclamó mayor conciencia social sobre el cuidado de los espacios públicos. “Estos actos repercuten en la salud de todos, no sólo en las instalaciones” indicó.
Los vecinos de la localidad expresaron su repudio y un llamado a la solidaridad de la comunidad para preservar los espacios públicos. Fundamentalmente una institución como es el hospital que cumple una función esencial y el deterioro de sus instalaciones impacta en la atención brindada por los profesionales.
En la madrugada de este sábado 12 de septiembre, un violento hecho de inseguridad se registró en las calles de Fernández Oro. Un repartidor de paquetería y su hijo fueron atacados a golpes por un grupo de personas, quienes huyeron con su camioneta Chevrolet Sandero. Tras una persecución policial que se extendió hasta Cipolletti, se logró recuperar el vehículo.
El hecho tuvo lugar cerca de las 2:00 de la madrugada en la calle González Larrosa, entre Jorge Noewbery y Primeros Pobladores. La víctima había sorprendido por los atacantes, que lo golpearon antes de darse a la fuga.
Inmediatamente, el hombre dio aviso a la Comisaría Nº26 de Fernández Oro, lo que permitió un rápido despliegue policial con varias unidades en la zona de la ruta que une ambas ciudades.
De la persecución participaron varias unidades de seguridad, entre ellas móviles de la Comisaría 24° de Cipolletti, efectivos de la Brigada Motorizada de Apoyo (BMA) y personal de la dependencia local de Fernández Oro.
Como resultado del despliegue, la camioneta se encontró minutos más tarde en la intersección de Tierra del Fuego e Iguazú, en el límite entre Cipolletti y Fernández Oro. El rodado fue abandonado y tras confirmar la titularidad del vehículo, fue entregado a su dueño legítimo.
El propietario de vehículo denunció que junto al robo de la camioneta también sufrió la sustracción de su teléfono celular, una billetera con documentación y tarjetas, además de la llave original del rodado. El robo de la llave sobre todo implica una vulnerabilidad en seguridad para el futuro.
El fiscal de turno tomó intervención en el caso y dispuso las actuaciones de rigor, entre ellas el trabajo del Gabinete de Criminalística en el lugar del hallazgo. Una vez finalizadas las diligencias, se procedió a la entrega formal del vehículo a su dueño, que recuperó así su herramienta de trabajo.