Más críticas por la depuradora
El diputado provincial pudo constatar que se está vertiendo aguas contaminadas al canal que las lleva luego al río Negro y que las lagunas de depuración no cuentan con ningún dispositivo para que las filtraciones no contaminen las napas freáticas.
Bardeggia manifestó que en la actualidad solamente están funcionando 5 de los 11 aireadores que debían estar en actividad en las lagunas para acelerar el proceso de depuración y mitigar los hedores. Ante este panorama, expresó en forma gráfica que «la planta hoy está trabajando a media máquina».
Más drástico aun, afirmó que las instalaciones trabajan en medio de «la precariedad absoluta» y, por ende, «ya no cumplen con los objetivos» para los que fueron concebidas. Lo demuestra el hecho de que los líquidos que se vuelcan al canal P2 y, a través de éste, al río, muestran contaminantes que «están por encima de los estándares», afirmó.
En su recorrida, el legislador dialogó con vecinos y con moradores de las chacras de las inmediaciones, quienes le refrendaron la presencia intensa y continua de los olores desagradables. «Son insoportables», comprobó él mismo, al referir su propia experiencia.
Ante la situación observada, se comunicó de inmediato con el Consejo de Ecología y Medio Ambiente (CODEMA) para requerir sí existía un estudio de impacto ambiental previo a la construcción de la planta. Y también tomó contacto con el Departamento Provincial de Aguas (DPA) para que informe a la brevedad qué medidas se están tomando para mitigar el hedor e impedir que se siga vertiendo aguas mal tratadas al río Negro.







