Iribarren no hizo ningún tipo de autocrítica y defendió su labor
El magistrado se pronunció por "un Poder Judicial serio".
El juez Pablo Iribarren defendió su labor en la investigación del Triple Crimen de 1997, rechazó la posibilidad de hacer un “mea culpa” por su actuación y, sin hacer autocrítica, consideró que si hubo errores en su trabajo fueron los que se pueden dar en cualquier pesquisa judicial.
“¿Por qué tengo que hacer un mea culpa? ¿En qué sentido? No lo entiendo eso”, manifestó, en respuesta a la requisitoria del periodista Omar Fuentes, durante una entrevista emitida ayer por LU 19 La Voz del Comahue. “No sé a quién quiere que le pida perdón”, agregó, dirigiéndose al hombre de prensa.
Iribarren fue absuelto por el Consejo de la Magistratura de la acusación que pesaba en su contra por presunto mal desempeño de sus funciones. En el diálogo periodístico de ayer, ratificó su renuncia al cargo de juez a partir del 19 de mayo.
“Yo lo que puedo decir es que cometer errores dentro de una investigación es muy posible, es muy probable. Es muy posible que haya cometido errores, que haya perdido el tiempo yendo por caminos investigativos que me no llevaron a ningún destino y ese tiempo lo pude utilizar para otros caminos investigativos. Eso siempre es posible pero no sólo en esta causa, en cualquier causa”, enfatizó.
Expresó que “cuando llevan a un magistrado a un juicio político significa que ya no son errores comunes dentro de una causa sino que hay por parte del acusado arbitrariedades manifiestas, o desconocimiento del derecho, ocultamiento de pruebas, y eso es lo que descartó el Consejo de la Magistratura. Porque fue una investigación prolija”.
Indicó que en el desarrollo de la causa intervinieron “una Cámara de Apelaciones confirmándome en mis resoluciones, una Cámara de juicio que se hizo en Cipolletti que no dijo una sola palabra ni cuestionó de alguna manera la investigación; intervino el Superior Tribunal de Justicia, que también confirmó la sentencia; intervino la Corte Suprema de la Nación, y le rechazaron y le consideraron inadmisible el recurso a Claudio Kielmasz”.
Iribarren se interrogó por “¿dónde están entonces esas arbitrariedades manifiestas, groseras, terribles por las cuales me tienen que llevar a un juicio político? No existen y no existieron”. Agregó que fue por eso que el proceso “duró 14 años. Duró 14 años porque le mintieron a todos, y hay que asumirlo. Pero no lo tengo que asumir yo, lo tienen que asumir ustedes como sociedad y como periodistas”, acotó.
Críticas a Sodero Nievas
El magistrado fue muy duro en su consideración del miembro del STJ Víctor Sodero Nievas. Su papel “fue lamentable, como los demás miembros del STJ que se fueron. Porque el doctor Sodero Nievas leyó la causa, la tuvo en sus manos, confirmó la sentencia. La tuvo que leer, o por lo menos tuvo que haberla leído, entonces desde un principio sabía que todo esto de que me estaban acusando era falso. Y no le importó, siguió para adelante, alentó el juicio político. Y ahora tenemos los resultados. Porque nadie quiso ponerle el cascabel al gato. Y ahora nos agarramos la cabeza cuando esto tendría que haberse dicho 10 años atrás”.
En cuanto a la procuradora Liliana Piccinini, desechó la posibilidad de iniciarle acciones legales porque “ella cumple su función como procuradora. Para mí, realmente con una liviandad y una falta de profesionalidad absoluta”.







