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Giannini le responde a Rodolfo Aguiar

Creo que Rodolfo Aguiar debiera pensar en la frase que dice ”la gente que muerde la mano que lo alimenta normalmente lame la bota que los patea”.

Cipolletti.- Como un dirigente de ATE Río Negro ha insistido en la personalización del debate político gremial, nombrándome como los “Giannini”, como si se refiriera a toda mi familia (donde soy el único sindicalista)  o a todas las personas que en la zona llevan el mismo apellido y no tienen nada que ver con lo que pretende decir y no debieran sentirse ultrajadas por compartir el apellido conmigo, me veo en la necesidad de responderle  en términos personales porque la situación así lo impone. Pero no voy a responderle a “los Aguiar” por respeto a todas las personas que llevan ese apellido, sino a Rodolfo Aguiar.

Ha dicho que la historia o los trabajadores nos juzgarán “a los Giannini” por nuestros actos de no defensa de los derechos de la clase trabajadora rionegrina, por conducir una “CTA alcahueta” entre otras cosas, adoptando el estilo inflamado de su referente nacional Micheli. 

Creo que  Rodolfo Aguiar  debiera pensar en la frase que dice ”la gente que muerde la mano que lo alimenta normalmente lame la bota que los patea”.  Lo conocí hace algunos años cuando conformaba listas alternativas a la hegemónica Verde en ATE y se quejaba que lo maltrataban diciéndole que era menemista, puntero de Soria y otras cosas por expresar su “vocación política”. Así fue que pudo ganar la CTA local en Roca junto con otros compañeros, siendo delegado del Pami en ATE. Siempre compartimos los pocos recursos que tenemos desde la CTA Río Negro, para sostener el funcionamiento  local de las CTA, también la de Roca.  Durante  años se pagó el alquiler de un local, cuyo contrato suscribimos juntos,  que mantuvo cerrado y no fue capaz de generar ni acompañar ni una sola de las muchas actividades que llevamos adelante por aquellos años, todo porque la conducción provincial de la CTA Río Negro la compartíamos con gente del oficialismo de ATE. Tal vez le molestaban nuestras críticas al intendente Soria y  al radicalismo gobernante,  en sus acciones  que afectaban derechos de la clase trabajadora y de sectores sociales marginados y discriminados, protagonistas de nuestras luchas de aquellos años.  Aguiar no participó nunca en ninguna, hacía la plancha, esperando su oportunidad.

Le llegó en ATE, donde el sabio dedo de Víctor DeGenaro  lo coronó como el candidato en Río Negro, haciéndolo saltar el cerco hacia el sector que tanto criticaba. Así fue que confrontamos  en setiembre 2010 por la CTA Río Negro (donde Aguiar ya venía propuesto como adjunto del compañero Rojas en la lista michelista) y pudimos ganarle claramente con la lista 10 que encabecé. Luego le tocó la elección de ATE que ganó sin dificultades gracias a la hegemonía de la poderosa lista Verde. Ya en funciones le encomendaron la tarea de hacer crecer la CTA que perdió, descalificando a la CTA que ganó en Río Negro, por eso me ha defenestrado varias veces.  Así fue que cada vez que Micheli lanzó alguna aventura huelguística con Moyano, Barrionuevo, Altamira, la CCC o el MTS, mientras salía en las fotos con la Sociedad Rural y algunos otros amigos,  Aguiar conseguía que en la provincia hubiera motivos para hacer el paro que votaban en ATE Nacional y aquí lo promovían como paros de la “CTA”, con eso confundieron a veces  a algunos docentes y otros sectores que querían sumarse y a los que tuvimos que aclararles que no habíamos votado ningún paro ni en la UnTER, ni en la CTERA, ni en la CTA que conducimos legítimamente hasta el 1 de octubre de este año, cuando culmina nuestro mandato.  Al respecto es bueno sostener que desde nuestro sector sólo hemos convocado algún paro, sin votarlo con el conjunto, cuando hubo graves hechos de violencia contra la clase trabajadora, pero nunca por acciones políticas de ningún tipo, algo a lo que sí se acostumbró mucho la dirigencia de ATE, luego del quiebre de la CTA en 2010. Creemos que el derecho a huelga es un derecho colectivo que ejercen los sindicatos como sujetos colectivos y por eso sostenemos  la participación y la votación democrática de las medidas de fuerza  en las instancias orgánicas, más allá de las acaloradas convocatorias de algunos inflamados dirigentes.  Eso nos diferencia mucho del oportunismo de Aguiar que es el mismo que practican otros dirigentes que antes respetamos mucho en ATE, como DeGenaro y Lozano, pero ya no y no sólo por diferencias políticas, sino metodológicas.  Hablando de la elección de la CTA de 2010, es notable que al otro día de presentadas las listas, las compañeras que integraron con nosotros la lista 10 y eran parte de la conducción provincial de ATE, se vieron sorprendidas con la baja de sus líneas telefónicas y con oscuros pedidos de que se les bajaran sus licencias gremiales.  El otro feo componente es el ahogo financiero al que se somete en el ATE Verde a los opositores, aunque sean dirigentes elegidos por las bases, como en nuestro caso de la CTA donde en pleno proceso electoral de 2010 tuvimos que endeudarnos personalmente para garantizar  la logística exigida por los mismos que nos  dejaron de aportar meses antes, justo cuando hubo que afrontar los mayores gastos. Pero también sucede claramente en el propio ATE, cuya poderosa caja nacional, que junta todos los recursos de cada rincón del país y después reparte con el criterio político del encuadramiento o la negociación política.  Tal vez por eso Aguiar accedió a la posibilidad de  contar con ingentes recursos para desarrollar su proyección política, hoy en franco ascenso mediático.   Lamentamos que la utilice para la pirotecnia verbal mucho más que para la construcción verdadera de poder para la clase trabajadora.

En el marco de su efectismo coyuntural, Aguiar  en octubre 2013 firma un acuerdo de negociación de varios puntos con el gobierno, logrando el no descuento de un día de paro de agosto y muchas cuestiones puntuales para debatir, lo cual fue mostrado como una gran victoria y reconocimiento hacia ATE. Ya en noviembre con el paro del 20 ordenado por Micheli, termina rompiendo con ese período de negociación sin concluir ninguna instancia concreta y con una enorme lista de reivindicaciones nuevas, algunas de difícil concreción inmediata (por lo menos a través de un día de paro aislado coincidente con las movidas michelistas o moyanistas).  

Luego vino el 8 de diciembre. El problema fue cuando muchos estatales salieron a hacer medidas de fuerza desde asambleas sobre todo hospitalarias, reclamando equidad salarial, luego de que el gobierno de Río Negro, claudicara  ante la extorsión policial.  El ATE  que conduce Aguiar quiso ponerse  al frente de este reclamo  diciendo que los policías eran la vanguardia de la clase trabajadora estatal. Ello le dio excusas, aunque no razones,  al gobierno para descontar los días de paro comprometidos en el acta firmada en octubre y aprovecharse para descontar otros anteriores  realizados para acompañar a Micheli.   Si para Aguiar nuestro alcahuetismo consiste en no acompañar las movidas políticas de Micheli y Moyano o este reclamo encendido por la vanguardia policial, estamos orgullosos de no ser alcahuetes de Moyano o Micheli y menos de la corporación policial y de señalarle al gobierno que si tiene la entereza de enfrentarla lo vamos a acompañar. Por eso nos expresamos el 10 de diciembre criticando la extorsión y reclamando al gobierno que la revise y que habilite paritarias verdaderas para debatir salarios dignos y con equidad para todas y todos. Por su parte Aguiar en ningún momento se animó a enfrentar a dicha corporación, como no tiene voluntad de enfrentar a otros poderes fácticos concentrados en la provincia, por ejemplo el mediático que tanto lo favorece con sus profusas publicaciones. Sorprende que ante la falta de respuesta del poder judicial ante los reclamos que hizo por estos descuentos, venga a descubrir Aguiar que en Río Negro no hay una justicia independiente ni eficaz para la clase trabajadora, algo que desde la CTA Río Negro venimos denunciando hace algunos lustros, promoviendo su democratización  y reclamando justicia en varios casos de gatillo fácil, de persecución sindical y crímenes impunes. Nunca lo vimos a Aguiar en estos reclamos. 

Por último sorprende mucho la liviandad con que Aguiar hace contrapropuestas salariales mediáticas, usurpando la decisión autónoma de otros sindicatos, como si quisiera asegurarse firmar lo que a él no le ofrecieron.  Sería importante que sus cercanos le recomienden un poco  de prudencia verbal, pues parece que pretende ocupar el rol que le corresponde a la UnTER.  Aguiar declara en ADN:  “Estamos solicitando al Gobierno que abone en un sólo pago, y con los haberes de este mes, el aumento ofrecido hasta aquí que ronda el 25 por ciento…sigue siendo insuficiente la oferta realizada a los docentes. Estamos trabajando en una contrapropuesta para presentar en las próximas horas. Seguimos pensando que resulta imposible firmar un acuerdo salarial anual.”

Ante estas declaraciones sería muy importante que  los dirigentes de la UnTER  aclaren si  lo han nombrado a Aguiar como paritario, embajador, vocero o negociador en nombre de los docentes, pues da por sentado que la propuesta a los docentes ronda el 25 % y los dirigentes docentes dicen que eso no es así. Los contradice y además  toma postura en nombre de la docencia.

Seguiremos luchando con empeño, como lo estamos  reclamando con los compañeros del Sitrajur, para que haya paritarias y convenio colectivo de trabajo para el conjunto de la clase trabajadora estatal rionegrina, pero sería bueno que las y los compañeras/os revisen si les conviene tener un paritario como Rodolfo Aguiar, pues seguro que a la patronal la pondría muy contenta.

 

Luis Giannini, Sec. Gral. De la CTA Río Negro. 

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