"Es muy triste lo que está pasando en este juicio"

Una víctima de la megabanda cipoleña estalló en audiencia previa.

Gustavo Arroyo

arroyog@lmneuquen.com.ar

Lo que parecía se iba a resolver en forma más o menos rápida entró en un cono de sombras y cruce de chicanas entre defensores y fiscales. Ayer por la tarde, estaba prevista la audiencia de control de acusación por una serie de robos y asaltos que sacudieron a gran parte de la región entre el 2015 y 2016. Sin embargo, el juez terminó recusado y los involucrados en el proceso, víctimas y acusados, muy molestos por las demoras.

“Esto es muy triste señor juez, es muy triste lo que está pasando en este juicio”, manifestó una de las víctimas de la denominada megabanda y que, supuestamente, lideraba José “Chiqui” Forno. Las palabras fueron dirigidas al juez Julio Sueldo, quien imprevistamente tuvo que comunicar a las partes su amistad con un familiar de las víctimas de los hechos delictivos bajo análisis. El magistrado se dio cuenta de esta situación cuando la fiscalía enumeraba los robos y atracos a distintas familias de esta ciudad. Enseguida, pidió la palabra y explicó a los defensores la posibilidad de una recusación por esta cercanía con una de las familias denunciantes.

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La novedad fue motivo de un cuarto intermedio y, a la vuelta, la defensora oficial, Silvana Ayenao, se mostró a favor de la recusación. Su posición fue acompañada por el resto de los representantes legales de los 17 acusados. A esta altura, la fiscalía, encabezada por Gustavo Herrera, Santiago Márquez Gauna y Guillermo Merlo, hizo un veloz análisis de las alternativas cambiantes del proceso y consideró que también debía revisarse el pedido de excarcelación de los únicos presos por el delito de asociación ilícita: José Forno y Sandro Gerez Derbes.

Finalmente, con las víctimas muy enojadas, se estableció la urgencia de fijar una nueva fecha para intentar avanzar con la acusación.

“Esto es muy triste, sentimos que no tenemos voz ni nadie piensa en nosotros. Y le digo a (Oscar) Pineda que me siento muy acompañada por los fiscales”. Marta, vecina cipoleña. Una de las víctimas de los atracos encabezados por la megabanda

“Si usted resuelve excusarse y acepta la recusación total como lo propone la fiscalía, Forno hace dos días que tiene una privación ilegítima de la libertad”.Pablo Iribarren. Ex juez y defensor particular de José “Chiqui” Forno

La audiencia de ayer iba a servir para definir la acusación en contra de cada uno de los integrantes de la megabanda.

Un enorme desgaste por un poco de justicia

La reacción de una de las víctimas ayer por la tarde era previsible y ya, en un cuarto intermedio, le había expresado a este diario el desgaste que implica hacer el seguimiento de la causa a través de la querella. “Te aseguro que cuando llego a mi casa es como que me dieron una paliza”, expresó Marta, que presenció la audiencia con integrantes de otras familias damnificadas por la megabanda.

La investigación que llegó a la instancia del control de acusación es de largo aliento y generó un gran despliegue de la Policía y la justicia local. Para el cierre todavía restan varias etapas, incluyendo el juicio donde se va a declarar la inocencia o culpabilidad de los implicados; la cesura, donde se definirán las penas y una posible impugnación. Sin lugar a dudas, este trámite genera exasperación en aquellas personas que buscan un poco de justicia luego de vivir una situación traumática.

Los cambios prometidos por la reforma del Código Procesal Penal chocan con la realidad y ayer la audiencia que debía definir las acusaciones contra 17 personas se transformó en un ida y vuelta entre defensores y fiscales, con un saldo perdedor para las víctimas.

En los días que vienen deberán fijarse nuevas fechas para analizarse los pedidos de excarcelación y, a la vez, concretar la acusación.

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