El clima en Cipolletti

icon
18° Temp
32% Hum
LMCipolletti

En un viaje largo, le hacen el cuento del tío a un taxista

Un chofer cipoleño los trasladó hasta Cinco Saltos, pero lo dejaron “pagando”.

Los taxistas de la ciudad tendrán que estar atentos en los viajes largos y, principalmente, cuando el destino sea Cinco Saltos. Ayer por la mañana, un trabajador cipoleño fue víctima de algo similar al cuento del tío, con tres pasajeros que amagaron pagar y que, uno a uno, fueron abandonando el auto.
Todo comenzó a las 6.30, cuando los móviles de las primeras horas de la mañana empiezan a circular por Cipolletti y a cumplir con los pedidos de pasajeros que se dirigen a sus trabajos o estudios. También ocurre que en este período de vacaciones algunos locales nocturnos ofrecen propuestas a los más jóvenes y que estos se retiran minutos antes de que cierren sus puertas. Fue lo que sucedió ayer, frente al complejo ubicado sobre la Ruta 22, y que no generó dudas de un taxista sino que se acercó ante el llamado de tres pasajeros adolescentes. Estos pidieron ser trasladados a Cinco Saltos y el taxi enseguida tomó la Ruta Nacional 151.
Contento por el viaje inicial del día, que en el reloj marcaba la suma exacta de 139,40 pesos, el taxista cipoleño se detuvo en el lugar donde le indicaron sus pasajeros, aunque dudaron y uno de ellos manifestó: “Que nos deje en la otra esquina”. Fue el principio de la trama urdida por los pícaros pasajeros, que muy alegremente apenas se detuvo por segunda vez se despidieron con un “¡chau, jefe!”. Mientras tanto, permaneció en el asiento trasero uno de los adolescentes que, concentrado, empezó a contar varios billetes y de repente gritó a uno de sus amigos: “Che, Chino, no me diste toda la plata”. Sin embargo, el diálogo entre los jovencitos no fue nada más que una treta para no pagar, abandonar el auto y correr hacia la zona de monoblocs.
El inesperado accionar de los adolescentes y el temor a represalias fueron suficientes razones para que el taxista solo atinara a mirar donde se ocultaban. “Por ahí te tiran piedras al auto y te perjudican mucho más. Igual agradezco que no pasó nada más”, destacó el trabajador a LM Cipolletti.