El profe abusador del Jardín 85 sumó otra condena

La Justicia lo declaró culpable de otro caso, pero no lo castigó con prisión.

El maestro de música del Jardín 85 fue condenado otra vez por abusar de pequeños alumnos, pero no a prisión efectiva. Los manoseos a los pequeños de salas de 4 y 5 años apenas le valieron una pena de tres años de prisión en suspenso, más la inhabilitación para ejercer la docencia.

De igual forma, la acumulación de condenas puede llevarlo a prisión cuando todas las penas en su contra se unifiquen.

El docente, Richar Meza, acusado de abusar sexualmente de 11 nenes en el Jardín 85 enfrentaba en el segundo juicio un pedido de condena de 5 años de prisión efectiva por parte de la fiscalía, pero le aplicaron una condena menor: 3 años en suspenso, 10 de inhabilitación para ejercer la docencia y una serie de pautas de conducta durante cuatro años. La semana que viene, en tanto, continuará la audiencia por los siete casos restantes.

Según explicaron fuentes judiciales, Meza fue condenado a 3 años de prisión en suspenso por el delito de abuso sexual simple con el agravante de haber sido uno de los encargados de la institución. La pena corresponde a un solo caso y se suma a la anterior, también de 3 años de suspenso.

La semana que viene continuará el juicio en el que se tratarán los siete casos de abuso sexual contra 11 nenes restantes. Una vez que las partes agoten todos los recursos y las condenas queden firmes, se realizará una audiencia de unificación de penas y luego se conocerá la condena final.

Consecuencias de los abusos

Fuentes de Educación aseguraron que la crisis que desataron los abusos perpetrados en el Jardín 85 de El Manzanar derivó en la nueva forma de asignar los cargos a los docentes. La resolución no explicitó que los nuevos exámenes, que tanta polémica generaron, busquen detectar perfiles de abusadores.

Sin embargo, una alta fuente del ministerio le confió a LM Cipolletti que se necesitaban exámenes más rigurosos para saber quién está al frente de un aula. “Este hombre era un taxista que sabía tocar la guitarra”, aseguró.

Por un caso similar, ocurrido en Allen, la Justicia ordenó, tanto al abusador como al gobierno provincial, pagarle 170 mil pesos a la víctima por el daño moral sufrido a raíz del abuso. Para el Poder Judicial, el gobierno debe hacerse responsable porque el delito se produjo en un establecimiento escolar y la exoneración del docente no lo exime de responsabilidad.

El caso

Una seguidilla de ataques y tres juicios

Ola de denuncias. Tras el primer caso, una madre que se enteró de lo que sufrió su hija se lo comentó a papás de otros alumnos y en pocos días hubo una ola de denuncias contra el mismo docente, quien fue apartado de su cargo.

Casos divididos. Como los procesos con niños obligan a realizar cámaras Gesell y pueden demorarse, la Justicia avanzó con las causas en etapas. Ya se juzgaron cuatro casos y la semana que viene se retomará el tercer juicio, con los otros siete.

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