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El Concejo de Cipolletti iniciará las sesiones con cambios y nueva conformación. “Va a ser un año intenso”, afirmó Karina Álvarez, quien pidió sostener el consenso y una oposición responsable.
El Concejo Deliberante de Cipolletti se prepara para iniciar un nuevo período de sesiones ordinarias este viernes 27 de febrero, en un contexto marcado por movimientos internos, reconfiguración de bloques y la expectativa de un año de trabajo legislativo intenso. La reciente renuncia de la concejal María José Manonelles y la asunción de Héctor Sepúlveda, de origen radical, introducen un nuevo escenario político que impactará en la dinámica del cuerpo.
La presidenta del Concejo, Karina Álvarez, trazó un panorama de lo que se viene y puso el foco en la necesidad de sostener una oposición responsable, promover el debate y garantizar un funcionamiento institucional basado en el respeto.
La salida de Manonelles no pasó desapercibida dentro del ámbito legislativo local. Se trataba de una figura activa dentro del Concejo, con un rol consolidado en el bloque opositor.
“Yo venía hablando con María José, nos enteramos en febrero cuando abrió el Concejo. Ella tuvo una reunión conmigo y presentó la renuncia”, explicó Álvarez en diálogo con LM Cipolletti.
La presidenta reconoció que se trató de una decisión personal compleja: “Uno espera que quien inicia una gestión pueda terminarla, pero hay decisiones que son bisagra en la vida. Le costó mucho tomarla y la entiendo”.
En ese sentido, destacó el perfil de la exconcejal y su desempeño durante su paso por el Deliberante: “Ha sido una persona de oposición responsable, que participó mucho en todo lo que fue el Consejo. Es una ausencia que lamentamos”.
La vacante obligó a activar rápidamente los mecanismos institucionales para garantizar el funcionamiento del cuerpo. “Nos pusimos en contacto con la Junta Electoral y avanzamos en todo el proceso para poder tomar juramento al nuevo concejal”, detalló.
La incorporación de Héctor Sepúlveda abre una nueva etapa dentro del Concejo. Su llegada no solo implica cubrir una banca, sino también reordenar el funcionamiento del bloque opositor, que deberá redefinir autoridades y estrategias.
Uno de los puntos a resolver en el corto plazo será la presidencia del bloque, que estaba en manos de Manonelles, además de la redistribución de las comisiones que integraba.
Álvarez anticipó que estos cambios serán formalizados en los próximos días: “Tenemos que dar formalidad a la estructura interna, ver si hay cambios de bloque, la presidencia, la reorganización de las comisiones. Eso ya está conversado, pero falta la instancia formal”.
Más allá de los cambios políticos, el Concejo se encamina a un año de alta actividad. La presidenta del cuerpo aseguró que ya hubo reuniones previas para ordenar el trabajo y anticipó que las primeras semanas serán clave para poner en marcha la agenda legislativa.
“Va a ser un año intenso. Ya tuvimos reuniones extraprotocolares, se le dio la bienvenida al nuevo concejal y se le explicó el funcionamiento del Concejo”, indicó.
En ese marco, adelantó que tras la sesión inaugural se avanzará rápidamente en la conformación de comisiones y en la reactivación del trabajo parlamentario: “Nuestra idea es arrancar los primeros días de marzo con actividad plena”.
Incluso, confirmó que ya hay expedientes en condiciones de ser tratados: “Voy a estar convocando a la Comisión de Hacienda y también hay temas en la Comisión de Gobierno, así que la primera semana va a ser intensa”.
Uno de los ejes centrales que planteó Álvarez para este nuevo período es la necesidad de sostener un clima de diálogo dentro del recinto, en un contexto donde la ciudadanía demanda acuerdos y soluciones concretas.
“Mi objetivo es mantener un ámbito de respeto y consenso. Siempre trato de debatir, escuchar todas las voces y que cada uno pueda expresar lo que piensa”, afirmó.
En esa línea, remarcó la importancia de una oposición activa pero constructiva: “Ellos son oposición y tienen que cumplir ese rol, pero desde un lugar responsable, como lo venían haciendo”.
La presidenta también hizo hincapié en la necesidad de superar la confrontación política estéril: “La gente está cansada de la pelea, de la falta de diálogo. Tenemos que mostrar que se puede pensar distinto y trabajar igual”.
De cara al nuevo período, uno de los desafíos será reforzar el rol del Concejo como ámbito de debate, control y generación de propuestas.
La reconfiguración interna, sumada al ingreso de un nuevo concejal, obligará a redefinir dinámicas y prioridades en un año que estará atravesado por temas clave para la ciudad.
Con la sesión inaugural como punto de partida, la ciudad abre una nueva etapa legislativa donde el equilibrio entre oficialismo y oposición, la calidad del debate y la capacidad de construir consensos serán determinantes para el rumbo político del año.