Donald Trump dijo que no quiere inmigrantes de "países de mierda"

Así se refirió el presidente de Estados Unidos a los inmigrantes de El Salvador, Haití y países de África.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que no quiere gente de “países de mierda” en su país. Así lo expresó ayer durante una reunión para renegociar el programa que concede residencia legal a inmigrantes de Haití, El Salvador y países africanos. El lunes pasado retiró las protecciones a 200 mil salvadoreños mientras que en noviembre ya había hecho lo mismo con 59 mil haitianos.

Trump expresó públicamente que sería mejor que Estados Unidos acogiera a personas de países como Noruega. El TPS es un programa diseñado en 1990 para conceder visados temporales y permisos de trabajo a personas de 10 países afectados por guerras o desastres naturales. Muchos de los beneficiarios viven en EE UU desde hace décadas. Muchos de sus hijos son americanos. Si los legisladores no encuentran una solución legal que el presidente quiera aprobar, estos centenares de miles de immigrantes deberán marcharse del país si no encuentran otra manera de permanecer legales.

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Los asistentes, congresistas y senadores, quedaron estupefactos por los comentarios despectivos del presidente. Según The New York Times, cuando Trump escuchó que en la propuesta los legisladores querían reinstarurar las protecciones para los haitianos, el presidente dijo: “¿Por qué queremos a gente de Haití aquí?”.

Un portavoz de la Casa Blanca no desmintió los comentarios de Trump y afirmó: “Mientras algunos políticos de Washington eligen pelear por otros países, el presidente siempre peleará por el pueblo americano. Al igual que otros países tienen sistemas de inmigración basados en un sistema meritocrático, el presidente Trump quiere luchar por soluciones permanentes que hagan a nuestro país más fuerte, recibiendo a quienes puedan contribuir a nuestra sociedad”.

Un análisis reciente de la ONG International Crisis Group sostiene que El Salvador está incapacitado de recibir a sus 200.000 ciudadanos residentes en EE UU. Haití, acechado por el crimen y los desastres naturales se encuentran en una fragilidad institucional similar.

Los comentarios del presidente no llegan sin precedentes. “Todos tienen sida”, dijo Trump en junio del año pasado, también en el Despacho Oval, sobre 15 mil haitianos que habían llegado desde que tomó posesión. Sobre 40 mil nigerianos, el republicano pidió: “Que vuelvan a sus cabañas en África”. Trump se alzó al poder utilizando una dura retórica antiinmigrante que, más allá de estos comentarios, se ha traducido en un incremento del 40 por ciento en las deportaciones, la promesa de construir un muro con la frontera sur y un veto migratorio contra países musulmanes y refugiados.

En 2017, el presidente también retiró la ayuda para 5.300 nicaragüenses y unos mil sudaneses, cuyo país vive todavía una situación de inestabilidad. Y está considerando hacer lo mismo con 86 mil hondureños. En el punto de mira de la Administración están miles de ciudadanos de Sudán del Sur, Yemen, Nepal, Somalia y Siria.

Fuente: El País

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