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Cuidado y atención

La gripe A, más conocida mediáticamente como gripe porcina, nombre con resonancias más crudas y espectaculares, ha llegado a Cipolletti y a la región, donde todo el mundo habla de su presencia, de su aparición inquietante en la vida cotidiana, de su poder
Por OSCAR CARES

La gripe A, más conocida mediáticamente como gripe porcina, nombre con resonancias más crudas y espectaculares, ha llegado a Cipolletti y a la región, donde todo el mundo habla de su presencia, de su aparición inquietante en la vida cotidiana, de su poder maléfico e intranquilizador.
Sin embargo, y sin dejar de tomar las precauciones y prevenciones del caso, los integrantes del Consejo de Salud Local y los médicos del hospital han alertado también contra la posibilidad de que el miedo y el pánico se instalen en la población, por todos los riesgos que ello implica.
Así, en la ciudad se asiste hoy a un crecimiento más que considerable de las consultas, en el nosocomio y los centros de salud privados, de personas adultas preocupadas e incluso alteradas porque ellos o sus hijos tienen signos de gripe y creen que pueden haber contraído el mal.
Paralelamente, en las farmacias la demanda por barbijos y por medicamentos antigripales y todo otro fármaco que sirva para atacar la fiebre y las afecciones respiratorias, se ha disparado y ha agotado, en algunos casos, las existencias y reservas de los productos.
La proliferación de las consultas en el hospital y centros de salud casi ha hecho colapsar el sistema. En el hospital se han adoptado muchas medidas para hacer frente a la contingencia, por ejemplo, atendiendo a los pacientes con enfermedades de las vías respiratorios por el acceso que da a la calle Pastor Bowdler.
Con un caso confirmado y muchos más considerados sospechosos, la gripe A ha llegado a Cipolletti. Todas las precauciones, en materia de higiene, prevención y profilaxis, deben ser adoptadas por todos. Pero el cuidado no debe dejar lugar al miedo. En momentos de crisis, el que se mantiene sereno, gana. Y lo único que queda para exigir es que todo el sistema de salud cuente con los medios necesarios.