Jubilados del Alto Valle Oeste cuestionan los cada vez más deficientes servicios del PAMI y preparan una protesta para el Día del Maltrato al Adulto Mayor.
Jubilados y pensionados de localidades del Alto Valle Oeste se reunieron este miércoles en Cinco Saltos para denunciar la crítica situación en que se encuentran las prestaciones del PAMI y para lanzar los preparativos de una protesta que se concretará para el Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez.
La fecha mundial procura garantizar el cuidado, la protección y el respeto de las personas de edad avanzada. Su designación se ha acortado en el habla cotidiana a Día del Maltrato al Adulto Mayor, como la mencionan los propios jubilados y sus dirigentes.
Se conmemora a nivel internacional cada 15 de junio, por resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Como este año el día de la conmemoración es un lunes, los integrantes de Centros de Jubilados y Pensionados que se reunieron este miércoles en Cinco Saltos han preferido realizar su protesta el domingo 14, o sea, en la jornada anterior. Lo harán para evitar las complicaciones que, para acudir a manifestaciones de reclamos, se presentan para muchos en los días laborales.
La actividad se extenderá desde las 11 hasta las 17 y se llevará adelante en la plaza San Martín de la ciudad del lago Pellegrini.
Así lo expresó el tesorero del Centro de Jubilados de Barda del Medio, José Oscar Molina, quien, junto con la titular de esa organización, Gladys Herrera, se refirieron a la cada vez más difícil realidad que están enfrentando los afiliados del PAMI y los jubilados y pensionados en general.
El encuentro de este miércoles fue fundamentalmente para definir y comenzar a organizar la protesta de junio. Participaron integrantes de los centros de Jubilados de Cinco Saltos, la ciudad anfitriona, y de Campo Grande y Barda del Medio, además de representantes de Centenario. Para la futura protesta esperan sumar, además, a sus compañeros de Contralmirante Cordero y de Cipolletti.
"La idea es hacer una gran manifestación, una gran reunión, para expresar todo lo que está pasando con el maltrato que se le está dando al adulto mayor. De eso se trata el tema, en todo sentido", indicó Molina.
Por las carencias, deficiencias y postergaciones en las prestaciones del PAMI, "la verdad que psicológicamente que están haciendo un daño terrible", enfatizó y refirió que "hacer esperar para las operaciones" a los pacientes y que "ahora haya que pagar un canon, un coseguro, para una consulta" son situaciones que en la actualidad se sufren con mucha intensidad. "Está muy complicado todo, cada vez se complica más".
"Si hubiera buenos ingresos, el tema podría ser otro", subrayó, en alusión a lo tremendamente poco que cobra un enorme porcentaje de los adultos mayores en materia de jubilaciones y pensiones. "Los ingresos de muchos son extremadamente bajos y el problema es también que la inflación real supera a la inflación que informa el gobierno. Porque eso lo sabemos todos", afirmó.
"No puede ser, pero ahí está lo que pasa, por ejemplo, con los combustibles. ¿A cuánto estaban hace dos años y medio atrás y a cuánto están ahora? Estamos hablando de un 700 por ciento más. ¿Y cuánto han aumentado los sueldos de los jubilados en ese tiempo? Ponele, un 40 o un 50 por ciento. ¡Mirá la diferencia que hay!", resaltó.
"Si agarrás el precio de la carne" también se observa un incremento por lejos superior al de los ingresos previsionales, agregó y puso de relieve igualmente lo que ha ocurrido con los medicamentos, que "aumentaron un 700 por ciento también y esto dicho por cualquier farmacia".
Molina puntualizó que la crítica situación que se está dando con el PAMI ha llevado a muchos de sus afiliados a concurrir, en busca de atención, a los hospitales públicos, lo que "está influyendo un montón" en la alta demanda que están enfrentando los nosocomios en la actualidad.
Añadió que, en su opinión, otras fuentes de la mayor demanda que tienen ahora los hospitales la conforman "la gente que ya no puede pagar las obras sociales" y la búsqueda de atención que procuran "los inmigrantes que vienen todos los días de otras provincias a buscar laburo a Río Negro y Neuquén".
Por todos estos factores, consideró que "entonces, así, no hay hospital público que aguante, es la verdad". Una verdad que se vive con particular crudeza en territorio rionegrino, donde en el difícil panorama de la Salud Pública es motivo de una conflictiva situación ya crónica.
Con la muy complicada realidad del PAMI y los bajos ingresos de la gran mayoría de los adultos mayores, lo que hoy se está viviendo, no solo en la zona sino en todo el país, "es una crisis peor que en la pandemia. Si vamos a comparar situaciones, estamos peor que en la pandemia".
El dirigente consideró oportuno precisar que, en la zona, por la actividad petrolera, pudiera darse la imagen de que las cosas marchan mejor en todo sentido. Pero no. "Todos sabemos que un tanto por ciento de la gente trabaja en el petróleo, con sueldos que superan los 5 millones de pesos. El que cobra eso vive en otro mundo", recalcó.
Y el problema es que "entonces el jubilado tiene que vivir con los precios que ponen los comerciantes de acuerdo al sueldo de un petrolero. Y lo que un jubilado gana es, muchas veces, la mitad o menos de la canasta básica" de bienes y servicios esenciales que se requieren para subsistir.
"Se debe ser sincero con la realidad. Y las cosas son como son. Ya no se puede disfrazar nada. Las cosas son como son. No hay que esconder más. No. Y esto, lo que le está pasando al adulto mayor, es un genocidio silencioso. Molesta el gasto que tiene el PAMI y que tiene la ANSES. Entonces, bueno....Si en silencio se puede terminar con los abuelos, mejor. Para que cierren, digamos, los números", sostuvo, en relación a los recortes y ajustes perpetuos del actual gobierno.
Por su parte, Gladys Herrera, presidenta del Centro de Jubilados de Barda del Medio, ejemplificó con lo que le está sucediendo en su propia salud lo que están sufriendo muchos millones de afiliados al PAMI en la actualidad.
"Siempre tenemos que hablar con la verdad, y no porque alguno me dijo esto y otro me dijo aquello. Yo voy a decir por lo que estoy pasando. Me tenía que operar de la vista antes de Navidad y todavía no me puedo operar", refirió.
A casi cinco meses de la fecha en que debían intervenirla quirúrgicamente, "el oculista que me atendía no está atendiendo. Directamente no está atendiendo. Por eso, mi hija empezó a buscar en otro lado porque me dijo: '¿Cómo no te vas a operar, mami? De alguna manera te tenés que operar'. Porque, si no, voy a quedar ciega y realmente me está pasando eso. Realmente no veo".
Ahora, "tengo turno para operarme este fin de mes. Pero me dicen: '¿cómo decirle? Sin seguridad de que me vayan a operar'". Lo que le dicen es que "simplemente que me van a atender", pero sin plena convicción de que vayan a hacerlo.
"Esto lo he tramitado en el PAMI y al hospital público no he ido, aunque "sé de gente que sí va al hospital porque no le queda otra. Y yo, ¿por qué tengo que ir al hospital a quitarle el lugar a aquella persona que no tiene ningún recurso? No es lógico que yo vaya al hospital. Yo he ido al hospital cuando he tenido un accidente, entonces sí he ido al hospital", subrayó.
"Pero en este caso mío, que es una operación que me la tiene que pagar el PAMI, no puedo ir al hospital, porque yo me sentiría mal. Porque le estoy quitando el lugar a aquella persona que no tiene nada, que no tiene una mutual, que no tiene nada. Entonces, yo me sentiría remal. Yo únicamente iría por un accidente".
La referente mencionó, además, el problema de los medicamentos que ya no tienen cobertura completa del PAMI. En su caso personal, la obra social nacional "a mí me cubría el 100 por ciento los remedios de la presión. Esos eran remedios que siempre los han dado en el PAMI. Ahora, hace dos meses que tengo que pagar un tanto por ciento para las pastillas de la presión. Antes yo los conseguía sin disponer de mi sueldo, o sea, eran gratis".