La causa por ruidos molestos llegó hasta el Juzgado de Paz de Cipolletti. Polémica porque se trata de un músico que practicaba con sus instrumentos.
Un conflicto vecinal por ruidos molestos entre dos vecinos de Cipolletti llegó a una instancia de mediación judicial. La mujer se quejaba por el volumen y los horarios en los que un joven escuchaba música y prácticaba con sus instrumentos. El reclamo también se extendió por ruidos excesivos durante el ejercicio físico.
La convivencia se había vuelto difícil, según expuso la denunciante, quien señaló que el joven escuchaba música y tocaba instrumentos en horarios nocturnos que resultaban molestos. También indicó que durante sus rutinas de ejercicio se producían ruidos intensos que afectaban su descanso.
Ante la falta de entendimiento, la presentación llegó al Juzgado de Paz de Cipolletti, donde se promovió una instancia de mediación. Con la intervención de profesionales judiciales, ambas partes pudieron expresar sus puntos de vista y avanzar hacia una solución consensuada.
Respecto al volumen, el músico aceptó no escuchar música ni componer canciones durante el horario de descanso, fijado entre las 22 y las 8. En relación con la actividad física, la vecina solicitó que también se respete esa franja horaria, ya que los dormitorios comparten la misma pared, condición que fue aceptada.
Durante el proceso, la mujer informó que actualmente no reside en el domicilio y desconoce si regresará en el futuro. Sin embargo, pidió que el acuerdo se mantenga vigente para cualquier persona que habite la vivienda.
Además, ambas partes asumieron el compromiso de mantener una comunicación respetuosa, pacífica y sin agresiones de ningún tipo, con el objetivo de prevenir nuevos conflictos.
El entendimiento alcanzado fue homologado por la jueza de Paz, Gabriela Montorfano, lo que le otorga validez legal y establece pautas claras para garantizar una convivencia armónica en el vecindario.