Vecinos denuncian que los agrede en forma permanente y altera la convivencia. Aseguran que todo se originó porque sufre adicciones.
Habitantes del barrio Los Pinos manifestaron su profunda preocupación ante los reiterados disturbios causados por un hombre de aproximadamente 30 años. Los vecinos aseguran que hay problemas desde hace tiempo, que afectan a todas las propiedades cercanas.
Durante la jornada del jueves, la tensión escaló de manera significativa tras registrarse una serie de inconvenientes que alteraron por completo la calma en la vivienda que el sujeto ocupa sobre la calle Dante Alighieri al 2000, entre Jaureche y Scalabrini Ortiz, en la ciudad de Cipolletti.
En la tarde del jueves, personal de bomberos debió acudir de urgencia al lugar debido a un principio de incendio generado en la propia casa del denunciado. Ante la gravedad de la situación, también arribaron una ambulancia del servicio de emergencias SIARME y efectivos policiales de la Unidad 79 de las 1200 viviendas.
Los residentes del sector detallaron que estos episodios violentos se vienen repitiendo desde hace tiempo y ocurren a cualquier hora del día. "Esta situación ya no se aguanta y nadie se hace cargo. Al mediodía prendió fuego su casa y por la tarde noche también", exclamaron muy preocupados los vecinos que se reunieron en el lugar para exigir respuestas.
La convivencia en el sector se ha vuelto insostenible para las familias, quienes aseguran vivir "con el corazón en la boca". El impacto cotidiano de las conductas del implicado afecta de manera directa la libertad de movimiento de los habitantes de la zona.
Según mencionaron los vecinos, "el muchacho tira piedras a las personas y a las casas, también amenaza e insulta todos a su paso. Los niños no pueden salir a jugar, nadie puede salir de sus casas, se volvió insostenible”, afirmó un vecino muy atemorizado.
Asimismo, explicaron que, a pesar de llamar de forma recurrente a la Policía, nunca encuentran respuestas efectivas. Al tratarse de una persona con problemas de salud mental, las dependencias policiales no lo retienen por mucho tiempo, por lo que el panorama vuelve a repetirse a las pocas horas.
A pesar del temor generalizado, la comunidad vecinal coincidió en que el objetivo no es perjudicar al joven, sino lograr que reciba el abordaje correspondiente por parte de los organismos del Estado, resguardando la integridad de todo el barrio.
“Necesitamos que alguien se haga cargo de esta situación, no buscamos que le hagan daño porque sabemos que él no es consciente de sus actos, pero él ya es una amenaza para todos”, aportó otra vecina preocupada por el contexto actual.
Respecto a los factores que desencadenan estas conductas agresivas, quienes conviven en las inmediaciones señalaron que los brotes coinciden con situaciones de adicciones. "Aparentemente, el joven tiene consumo problemáticos y sus crisis y comportamientos violentos ocurren cuando él está bajo los efectos de sustancias", afirmaron testigos esta noche.