La primera prueba rendida la noche del miércoles dejó aspectos positivos, pero también la certeza de que cuando el quinteto baja su intensidad o no se muestra efectivo en el aro de enfrente, el poder de fuego tricolor le puede provocar mucho daño.

La mitad de cancha de los bahienses es difícil de defender, más allá de la zona que planteó el Albinegro durante muchos pasajes del primer juego, que se cerró 85 a 72 a favor del líder de la División Patagónica en la fase regular.

Reducir los números de José Gutiérrez será uno de los desafíos visitantes. Es que en el primer juego, el jugador de los bahienses llegó a los 27, con 5 de 6 en triples y 6 de 7 en dobles, porcentajes de tiro muy altos para la categoría.

Mientras que en Cipo fue muy bien controlado Sebastián Godoy, el interno que es clave para las aspiraciones rionegrinas en esta llave, más allá del positivo ingreso de Sebastián Tomasevich saltando desde el banco, en otra posición, y acumulando 15 tantos, los mismos que Sebastián Farías, el capitán.

El que siempre está presente en los números positivos del quinteto conducido por Maximiliano Rubio es el base Lucas Romera, que aportó 17, más allá de algunas pérdidas por intentar ir al aro en posesiones demasiado cortas, alejándose del plan de juego albinegro, que busca bajar la cantidad de ataques para controlar el goleo.

Tras el partido, la delegación emprenderá el regreso al Alto Valle para comenzar a preparar el partido del martes a las 21 en el recinto de la calle Naciones Unidas.

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