Prófugo preso por toparse con operativo
La Policía realizó un importante operativo de rutina en toda la ciudad con el objetivo de verificar documentación de vehículos e identificar a personas. Los resultados terminaron siendo positivos ya que se logró recuperar una motocicleta que había sido robada la semana pasada y se detuvo a un joven que tenía un pedido de captura vigente.
Los controles se hicieron el miércoles por la noche sobre los ingresos a la ciudad y también en diferentes barrios, informaron fuentes policiales. Uno de ellos se llevó a adelante en calle Castello por personal de la Comisaría 32.
Eran cerca de las 21.30 cuando observaron que un motociclista había evadido el control, lo que llamó la atención de los agentes. “Vieron que transitaba a alta velocidad y que deliberadamente esquivó el operativo por lo que de inmediato se inicio una persecución”, comentó una fuente policial.
Los agentes lo siguieron por algunas cuadras hasta que vieron que el sospechoso dejó abandonada la moto en la entrada 18 del barrio La Paz y corrió para esconderse. “Pudimos recuperar el rodado pero no alcanzamos a dar con el delincuente. De todas formas, los efectivos pudieron identificarlo ya que es conocido del ambiente delictivo”, se precisó.
Se trataría de un joven, de 19 años, que en otras oportunidades ha sido detenido. Los policías ya informaron a la Justicia por lo que se espera que sea llamado a indagatoria por la jueza Sonia Martín, quien está a cargo del Juzgado de Instrucción 2.
La moto fue recuperada le había sido sustraída el sábado a un peón rural que había venido a la ciudad a hacer un trámite. El hombre la dejó estacionada y cuando fue a buscarla notó que se la habían robado. Personal de la comisaría 32 ayer ya se había comunicado con el damnificado.
Capturado
En otro de los controles, que en este caso fue realizado por personal de la Subcomisaría 79, se logró dar con un joven, de 22 años, que presentaba un pedido de captura vigente del Juzgado de Instrucción 6.
El sospechoso fue detenido cuando caminaba por calles Ortiz y La Esmeralda, del barrio Managua. De allí fue llevado a la unidad donde permanece a disposición de la Justicia.
En los retenes, la Policía solicitaba nombre, dirección y número de documento a cada una de las personas interceptadas, incluso a los choferes de taxis.







