El hecho que se le atribuyó a Peña ocurrió la madrugada del 7 de noviembre de 2015, en las 1200 Viviendas. De acuerdo con la investigación, Antinao circulaba a pie por la calle Scalabrini Ortiz en sentido este-oeste junto con su pareja cuando al llegar a la intersección con calle Julio de Caro se cruzó Peña, quien tras una discusión le asestó siete puntazos con un cuchillo de asado, con mango de madera y detalles en bronce. La mujer que acompañaba a Antinao había sido pareja de Peña y el ataque habría sido una represalia por su relación.

La jueza Alejandra Berenguer, al momento de emitir su voto, sostuvo: “La intención homicida la considero acreditada por la modalidad del hecho, la profusión y gravedad de las heridas infringidas a la víctima”. Además, contempló “la determinación puesta de manifiesto” por el asesino, ya que un hombre intentó detenerlo pero no lo consiguió hasta que le propinó varios golpes con un hierro.

“Entiendo que la calificación legal otorgada por la fiscalía al momento de formular la acusación y alegatos finales es la adecuada de conformidad con la prueba reunida”, planteó Berenguer sobre la calificación legal, ya que en el juicio el fiscal intentó agravar la acusación, sin éxito.

La acusación estuvo a cargo del fiscal Gustavo Herrera, quien había solicitado 18 años de cárcel, mientras que la defensora de Peña, Silvana Ayenao, había reclamado su absolución.

La fiscalía buscó otra calificación

En un primer momento, la fiscalía quiso impulsar la figura de femicidio vinculado, debido a que tenía varios elementos que hablaban de Pablo Peña como un hombre “loco de celos” y que, por esa razón, mató a Antinao.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario