Lola Cantera es presente y futuro
Lola Cantera está feliz. A esta pequeña nadadora cipoleña de sólo 13 años de edad no le vengan con pálidas mundialistas, ni críticas a Lionel Messi porque en la semana de la definición en Brasil ella hizo rotar la información local a un terreno totalmente ajeno a la pelota y el verde césped.
Su actuación en el Torneo Harold Barrios en Paraná, Entre Ríos, fue una de los hechos trascendentes del deporte nacional que sucedieron mientras la esférica giraba en tierra de los pentacampeones mundiales.
Cantera, literalmente, la rompió en la pileta del Club Estudiantes, donde se consagró en los 100 y 200 espalda; 50 y 100 libres, fue segunda en los 200 metros combinados y nadó la final de los 100 metros mariposa.
Alta, de extensos brazos y piernas, desde pequeña tomó cariño por un estilo con poco marketing. Se esfuerza por aclarar que es buena en los cuatro ítems de la disciplina, pero sus marcas recientes y antecedentes deportivos la perfilan como una importantísima espaldista del país.
Apuntada en el semillero de la Confederación Argentina, cuenta las horas para saber si la convocatoria a su primera participación internacional, justamente en Brasil, se hará realidad.
Cuenta lo que siente con la naturalidad de las jóvenes promesas tocadas con la varita mágica, llamadas a trascender en base al talento y el esfuerzo diario por el entrenamiento.
“Sería mi primer torneo en otro país y fui con la idea de lograr una buena marca para ganarme el derecho, creo que lo hice”, desliza, después de haber estampado una nueva marca nacional en la categoría menor en los 100 metros espalda.
Para ello debió sobreponerse al resbalón en la final individual, la cual ganó, pero no con el tiempo indicado. Tuvo su revancha en el tramo de la posta 4x100 combinados en la que completó las cuatro piletas en 1 minuto 6 segundos y 98/100.
De familia
Lola es la tercera de cinco hermanos, todos nadadores con mayores o menores condiciones. María y Amparo iniciaron el camino que ella tomó a los 4 años en el Club Cipolletti.
Cinco temporadas más tarde fue convocada al equipo Federado albinegro gracias a sus condiciones y tiempo después lo hizo Mora, con quien compartió la última experiencia en Entre Ríos. Salvador, el menor de la dinastía Cantera, también entrena en el natatorio local.
Correctísima estudiante de primer año en el CEM 35 de esta ciudad y egresada en 2013 de la 313, ya es reconocida en su comunidad educativa, de la cual no pretende alejarse por el momento.
“Algunos me hablan de la posibilidad de ir a nadar a otro club, en otra ciudad, pero por el momento no quiero. Nado porque me gusta, en algunos años capaz estaría dispuesta”, aclara.
Hoy será el último día libre otorgado por su entrenador, Jorge García, al regreso de Paraná. La agenda tiene por delante una cita en San Luis con los mejores de todas las provincias donde ya tiene un lugar ganado y la fecha primavera (tercera) del rionegrino. Su sueño a corto plazo está centrado en la posibilidad de ser convocada por la Selección Infanto Juvenil y viajar a Macaco.
Trayectoria
Cantera transita su cuarto año en el equipo Federado albinegro, con quien ha alcanzado títulos provinciales y nacionales, además de ganar el Rionegrino de clubes y llegar al segundo lugar del Norpatagónico.
A los 11 años alcanzó su primer certamen Nacional y en su nómina aparecen pasos por Villa Ballester, el primero de todos y el que marcó su debut en ese nivel, luego Mendoza en dos oportunidades y otras tantas en el Harold Barrios, de donde ya se despidió porque el próximo año tendrá edad de cadete y no podrá ser incluida en la nómina de Cipolletti.
Sólo el calendario impidió hasta el momento que pueda ser parte de los Juegos de la Araucanía, destino deportivo que seguramente le deparará el futuro.
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