Les garantizan servicio de electricidad a cuatro tomas
La zona sur de Cipolletti padece, desde hace ya varios días, cortes reiterados de luz. El motivo es la sobresaturación de algunas líneas, situación que comenzó a acentuarse en los últimos años con la radicación de varias empresas en la margen de la Ruta 22.
Los más perjudicados por esta situación son los habitantes de los cuatro asentamientos irregulares ubicados allí. Si bien es cierto que están conectados de manera clandestina al sistema de energía eléctrica, la realidad es que desde el Estado debieran garantizarles el servicio, tal lo acordado oportunamente.
Desde Edersa culpaban de esta situación al Municipio, mientras que desde el Ejecutivo le devolvían la pelota a la empresa encargada de la distribución energética.
Así fue que ayer vecinos de las tomas Awka Liwén, Bicentenario, La Ribera y Los Sauces, ubicados sobre calle Lisandro de la Torre al 650, se hicieron presentes en el edificio municipal de calle Yrigoyen. Por la mañana fueron recibidos por el secretario de Gobierno, Darío Bravo, con quien analizaron la situación y quedaron en avanzar en una solución de manera conjunta. Al mediodía, en tanto, se concretó un nuevo cónclave, al que se sumaron autoridades de Edersa.
Savino López, vecino de Awka Liwén, contó que la situación en estos barrios es alarmante. “Es difícil vivir así. Hay muchos chicos que necesitan nebulizarse, hay personas enfermas, los almacenes pierden todos por no poder hacer frente a la cadena de frío. Es necesario resolver esto cuanto antes”, remarcó. Son 165 las familias que viven allí, entre los cuatro barrios.
Así fue que finalmente tanto la comuna como la empresa se comprometieron a garantizar la provisión de energía. Para ello debieron alivianar la carga de tensión de la línea que pasa por el sector, reubicando el servicio que se presta a algunas empresas.
Lo que pretenden los vecinos del lugar es que se instale un medidor comunitario. Desde Edersa aseguran que esto es posible, pero que son varios los pasos previos que deben dar para lograrlo. La irregularidad en la que están enmarcadas las tomas hace todo más difícil.
Disconformes
Dicen que con el Plan Calor no alcanza
Los vecinos de las tomas también reclaman por la de falta de recursos para calefaccionarse. Savino López asegura que adquirir una garrafa social “hoy cuesta 90 pesos, cuando antes salía $16”.
La eficacia del Plan Calor también fue puesta en duda porque la cantidad de leña prometida está lejos de la pretendida. “Nos dijeron que nos van a mandar un camión para los cuatro barrios. Nosotros queremos dos camiones para cada barrio. Si van a mandar eso, que no manden nada”, concluyó el vecino. Si sus peticiones no tienen eco, adelantaron que iniciarían algún tipo de medida de fuerza.
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