La Policía les encontró $11 millones y ahora les cae la AFIP
La Policía los paró en un control y no pudieron justificar el origen del dinero. La Justicia descartó que sean ladrones o narcos y los investigarán por evasión.
Los pararon en un control de la Policía Caminera y les encontraron una bolsa de residuos llena de billetes. No son narcos, ni se los vinculó a ningún delito. Sin embargo, llevan un mes sin poder justificar el origen del cargamento millonario y ahora intervendrá la AFIP, que se los podría incautar definitivamente.
El llamativo expediente judicial llegó a la Justicia Federal ya que no hay indicios de delitos de índole provincial. Comenzó en Viedma cuando la Policía frenó un auto que ingresaba desde la provincia de Buenos Aires, presuntamente con destino a San Javier, muy cerca de la capital rionegrina.
Todo comenzó el 27 de febrero, hace más de un mes, cuando efectivos del Cuerpo de Seguridad Vial (CSV) asignados al puente Basillo Villarino interceptaron un Chevrolet Onix, con dos ocupantes. Era de noche y, como suele suceder, el control de rutina se convirtió en una requisa más profunda porque los policías notaron nerviosismo de los dueños del auto.
En la inspección del vehículo, los policías encontraron una bolsa de residuos con 11 millones de pesos en su interior y las respuestas evasivas de los dueños generó la sospecha de que podrían estar vinculados al narcotráfico.
Se convocó a los agentes del Cuerpo de Toxicomanía y se llevaron perros de la División Canes entrenados en detección de drogas, pero no se encontró ningún rastro de estupefacientes.
Se descartó la hipótesis vinculada al narcotráfico, pero de igual forma se secuestró el dinero. Fuentes policiales afirmaron que los ocupantes del vehículo, ambos mayores de edad, no dieron ningún inicio concreto sobre el origen lícito del dinero. Sin justificación sobre la cifra millonaria encontrada, se contempló que podría ser fruto de un robo.
El secuestro de los $11 millones
El dinero se puso disposición de las autoridades judiciales y los ocupantes del vehículo siguieron viaje. Con el correr de los días también se descartó la vinculación a un robo, pero a un mes del operativo las personas que lo trasladaban no pudieron recuperarlo.
Los 11 millones de pesos están en el juzgado Federal de Viedma y su destino podría definirlo la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP). El juez Ezequiel Andreani le dio intervención al ente impositivo por considerar que se trataría de bienes no declarados, surgidos de alguna actividad económica "en negro".
El magistrado giró el expediente a la AFIP porque el abogado que representa a los involucrados reclamó el dinero, pero no pudo precisar de dónde salió. En Viedma aseguran que, los dueños de la misteriosa bolsa de residuos llena de plata, tienen emprendimientos rurales en los que se cosecha cebolla. El dinero, según esa versión, sería para pagar el sueldo de los peones rurales encargados de la cosecha.
Según la última teoría en torno al misterioso hallazgo, la AFIP podría sancionar a los dueños del dinero por evasión impositiva y retener una parte, o la totalidad del dinero, cuando concluya su investigación. En ese escenario, los dueños del dinero sí podrían enfrentar cargos en la Justicia, ya que la evasión de impuestos es un delito.








