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La furia de Laila fue por anticonceptivos

Luego del estudio psiquiátrico que determinó su imputabilidad, la travesti Laila Díaz Sigri será sometida a una serie de entrevistas para determinar si puede ser juzgada. En tanto, trascendió que el último incidente protagonizado por la acusada del asesinato de Carla Milla tuvo su origen en un inusual pedido de pastillas anticonceptivas. Una negativa de los responsables del centro de detención donde se encuentra disparó su furia, rompiendo las instalaciones y gritando en forma ensordecedora.
De acuerdo a fuentes allegadas a la causa penal, deberá mantener entrevistas con profesionales médicos y forenses para conocer si se encuentra en condiciones de enfrentar un juicio oral. Apenas concluya este paso, el expediente ingresaría en su fase final, con la posibilidad de que la travesti sea sentado en el banquillo de los acusados.
 
Hormonas femeninas
En tanto, se supo que el escándalo protagonizado por Díaz sobre fines de 2013 en el ex Maruchito de General Roca se generó a partir de que las autoridades le habrían negado la entrega de anticonceptivos. Según las fuentes, la detenida toma las pastillas porque tienen hormonas femeninas y le favorecerían el crecimiento de determinadas partes del cuerpo, como las mamas.
Sorprendidos por la solicitud, las responsables de la unidad carcelaria le habrían respondido en forma negativa a Díaz, quien impunemente mostró su enojo prendiendo fuego una cocina y rompiendo otros objetos.
Para calmarla, los agentes penitenciarios la llevaron a una celda de aislamiento, donde siguió atormentando a gran parte de sus compañeras detenidas con gritos e insultos. “No la soportaban más”, reveló una fuente judicial.
Además de ganarse la antipatía de otras presas, la travesti intentó golpear a su defensor oficial y en la actualidad tampoco se le podría otorgar el beneficio de la libertad condicional “porque no tiene donde ir”, recalcaron las fuentes.
Díaz baleó mortalmente a la trabajadora Carla Milla cuando se encontraba desempeñando sus tareas en la Fundación Médica de Cipolletti. La travesti efectuó más de 30 disparos y alcanzó a la joven de 24 años, que intentó sin suerte protegerse del furibundo ataque. En su declaración ante la Justicia, la detenida adujo que quería vengarse por la supuesta mala atención recibida por su madre.