Festejo Mundial Miles de cipoleños coparon el centro de la ciudad
La selección argentina de fútbol se volvió a meter, después de 24 años, en las semifinales de un Mundial. Ayer derrotó por 1 a 0 al combinado de Bélgica, generando una gran euforia en todo el país.
Como es costumbre, en Cipolletti las calles desbordaron de felicidad y se volvieron a vestir de celeste y blanco.
El partido fue seguido con gran entusiasmo y no hubo cipoleño indiferente, y así quedó evidenciado cuando a los 8 minutos Gonzalo Higuaín convirtió el único gol del partido. El grito de júbilo se hizo escuchar en todos los barrios de la ciudad.
Todo hacía pensar que el tanto tempranero llevaría algo de tranquilidad, pero como ya viene sucediendo en los últimos encuentros del seleccionado, hubo que cortar clavos hasta el final, por lo que el pitazo final del réferi fue un gran desahogo que, minutos más tarde, se convirtió en embriagador festejo.
Todo fue algarabía en el centro. Banderas, bombos, bombas de humo y petardos; lo habitual de cada festejo. Pero ayer hubo postales diferentes, porque a la alegría de la mayoría se sumó también la emoción de muchos que no pudieron evitar expresar con lágrimas lo que el fútbol significa en sus vidas. “Le tengo fe a este equipo. Ojalá nos traigan la Copa. No por mí, porque yo ya vi campeón a la Argentina dos veces, sino por los más pibes, sobre todo por mi nieto que es fanático de Messi”, confesó Arturo, un vecino del barrio San Lorenzo que ayer salió con toda su familia a festejar el triunfo albiceleste.
Previendo la multitud que se daría cita en el centro, la Policía de Río Negro, junto a inspectores municipales, dispuso un operativo para evitar desmanes. Además de controlar y vigilar los festejos, prohibieron la circulación vehicular en algunas cuadras.
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