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Felipe de Edimburgo, el Príncipe descendiente de reyes que nunca pudo ser Rey

La vida del hombre que acompañó a la Reina Isabel durante más de siete décadas. Infidelidades, historias y su buena relación con Lady Di.

Alguna vez un famoso actor dijo que las celebridades, a diferencia de la gente común y corriente, llegaban a conocer a más personas en un año, que los que el resto podían llegar a conocer a lo largo de toda su vida. Pensemos un instante en la vida de un príncipe y en cómo se da esta relación, sumándole además cuanto llegan a influir todas esas personas.

Estamos hablando alguien que vivió casi 100 años, 70 de los cuales lo hizo como príncipe. No pudo llegar a ser Rey debido a las antiguas leyes parlamentarias, por las cuales si un hombre se convertía en Rey su esposa sería considerada Reina Consorte. Por el contrario, si una mujer se convertía en Reina, su esposo sólo podrá tener el título de Príncipe Consorte. Es probable, además, que incluso su título real desaparezca con él, debido a una compleja trama de poder de descendientes que han dimitido la sucesión nobiliaria por razones diversas.

Al casarse con la Reina Isabel II se convirtió en Su Alteza Real el Príncipe Felipe, Duque de Edimburgo, Conde de Merioneth y Barón de Greenwich, títulos todos cedidos por su suegro el Rey Jorge VI y a partir de su renuncia a los derechos de la Corona Griega.

Felipe de Edimburgo

Era heredero a la Corona de Grecia, ya que había nacido en Corfú, una isla al noroeste de Grecia pero su ascendencia, además de griega, era rusa, danesa y alemana. Esta línea de ascendencia alemana ocasionó que su relación de noviazgo fuera en principio resistida por la corona inglesa. Sumado a que sus hermanas, además, estaban casadas con oficiales nazis. Por otra parte, pesaba mucho la condición de exiliados de su familia y la crisis económica en la que habían caído.

Felipe era único hijo varón del Rey Andrés de Grecia y Dinamarca y la Princesa Alicia de Battenburg. En la década del veinte, debido a diversos conflictos bélicos europeos, su familia partió con él rumbo al exilio. La niñez fue uno de los peores períodos de su vida, ya que fue separado de sus padres y enviado a estudiar a Francia, Alemania, al Norte de Escocia y posteriormente a un internado de Inglaterra. A diferencia de él, sus hermanas fueron enviadas a Alemania y al crecer se casaron con nobles alemanes que con el tiempo terminaron involucrados con el Partido Nazi. Felipe a los diez años fue separado de su madre a quién se le diagnóstico esquizofrenia y fue internada en un instituto psiquiátrico.

En 1939 Felipe entró como cadete a la Armada Real y es en ese año en el que conoció a la Isabel II. El compromiso anunciado oficialmente en el mes de julio de 1947 se formalizó con el casamiento en noviembre del mismo año. El matrimonio real tuvo cuatro hijos: Carlos, Ana, Andrés y Eduardo.

De formación y carrera militar, Felipe había participado en la Segunda Guerra Mundial a bordo del acorazado HMS Valiant acorralando a la flota italiana frente a las cotas griegas en 1941.

El duque era afecto a todo tipo de deportes, y además un entusiasta defensor de la vida natural y la ecología llegando a convertirse en presidente de la Fundación Mundial para la Vida Silvestre.

Felipe de Edimburgo

La prensa británica lo signaba como quién mejor empatizaba con su nuera Lady Di dentro del entorno de la realeza. En otro orden, al decir de la misma prensa y luego plasmado en las series biográficas de plataformas de series, eran comunes y frecuentes sus actos de infidelidad, desmentidos secuencialmente por las fuentes informativas de la familia real.

En el año 2011 recibe el título de Lord Alto Almirante por su fidelidad a la Corona convirtiéndose en uno de los nueve Grandes Oficiales del Imperio Británico. Ha sido el consorte con más años de servicio en la historia de la monarquía británica.

Aquejado hace tiempo por problemas de salud, su muerte acaece en un momento en que la corona británica está en el ojo de la tormenta por los escándalos de los que formaron parte el príncipe Enrique y su esposa Meghan Markle. En su testamento pidió ser despedido sin ceremonias públicas multitudinarias pero sí con los honores militares que al parecer constituyeron una de las facetas de su vida que más lo enorgulleció siempre.

Por: Santiago Rosa, lejanatierramia@hotmail.com.

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