Ex funcionario defendió su labor
Rechazó que la polémica por el pavimento en el barrio Arévalo haya detonado su partida.
El ex secretario de Obras Públicas de la comuna, Gustavo Rodríguez, defendió ayer su labor al frente de la cartera y dijo que su renuncia al cargo, que presentó formalmente ayer, se debió a la creciente imposibilidad que venía sintiendo de compatibilizar las exigencias de la Municipalidad con sus actividades en el quehacer privado.
El funcionario saliente manifestó no haber “cometido ningún error” significativo durante su permanencia en el Ejecutivo municipal y fue categórico en cuanto a que “siempre me consideré un técnico en un puesto político”.
A través de un texto, explicó que su dimisión al gabinete “ya venía siendo charlada en su entorno íntimo” y comentada “con el señor intendente, dado el complicado rol que se le presentaba entre sus responsabilidades laborales del ámbito privado, con sus obligaciones como funcionario en el ámbito público”. Fue esta situación la que lo “impulsó finalmente a tener que tomar una decisión”.
En el documento, sostiene que se siente “muy conforme con su gestión, luego de un año y medio, dada la diversidad de proyectos y acciones que pudo abordar y realizar” desde su cartera.
Enumeración
Entre las iniciativas que detalló figuran las relacionadas con las “ciclovías citadinas y recreacionales, el pavimento flexible denominado etapa I, veredas y cruces peatonales especiales en la zona centro, la definición y tratamiento de una zona bancaria y microcentro, el tendido y alumbrado eléctrico de las etapas I, II y III en zona norte del Distrito Vecinal del Noreste; la remodelación de la plaza San Martín, la readecuación del bulevar de avenida Alem, a través de dársenas de desaceleración y rampas para discapacitados; piscinas públicas y obras conexas y recuperación de espacios verdes, tratamiento de accesos sobre la Ruta 65 desde el barrio Milenium y la avenida Kennedy, como además la actualización y colaboración en la gestión del proyecto de obra pluvial a realizarse en la zona nordeste”.
También propició “la incorporación al código de edificación” de la definición del “concepto de obras de gran magnitud, acompañándolo de la creación de un departamento de Control y Visado especial para tales obras” y la inclusión “del trámite de Permiso de Obra Provisorio” y de “controles de seguridad en obras”.
En la enumeración de su actividad, señaló además la ejecución de las obras de gas, electrificación y alumbrado en la zona sur del DVN, junto con la puesta en marcha de la red de agua para el sector centro de ese lugar.
Complicación
Rodríguez también dialogó con La Mañana de Cipolletti y señaló que a partir de las exigencias que plantea la función pública y su cada vez “más atareada” actividad privada se vio en la obligación de evaluar su continuidad en la secretaría porque “la situación se entró a complicar”. A raíz de ello, habló en su momento con Baratti sobre la necesidad de “tomar una decisión”.
Rechazó que la polémica abierta en el barrio Arévalo por los montos de las obras de pavimentación en el sector haya detonado su renuncia. “No hice ni más ni menos que lo que se consensuó con el Poder Ejecutivo”, afirmó y precisó que lo implementado “es lo que se acordó con el área de Legales y con Hacienda, en cuanto a las condiciones de contratación y pago. No fue una decisión solamente mía”.
Equipo, ritmo y remuneraciones
Consultado Gustavo Rodríguez sobre si existieron condicionamientos en materia de fondos para la realización de los trabajos públicos, expresó que “obviamente, el primer año de gestión fue de acomodamiento económico para todo el Municipio”, por lo que se privilegió la preparación de proyectos que ahora han servido para presentar a Nación en el marco del plan Más Cerca.
El ex titular de Obras Públicas expresó que el acompañamiento de su equipo en la secretaría “fue bueno pero no al ritmo que a mí me hubiese gustado, el de la actividad privada. Realmente, los tiempos son mucho más lentos y los procesos burocráticos mucho más complicados y eso se traduce en lentitud en la gestión. Aparte, faltan recursos técnicos también para darle mayor ritmo a la gestión”. Pese a todo, agregó que “en general se trabaja bastante bien”.
Enfatizó que en el gabinete “siempre hemos trabajado en equipo, hombro a hombro. En verdad, en este sentido, la gestión ha sido muy buena del intendente, pero mi actividad privada siempre ha sido una limitación en todo esto, desde el punto vista de mi dedicación al ámbito político”.
Rodríguez reconoció que los ingresos de los funcionarios de la comuna “en general son bajos si se los compara con otros municipios. Pero son las condiciones que una persona acepta cuando le proponen un contrato”. Indicó que el tema de las remuneraciones reducidas resulta un inconveniente para “renovar con planteles profesionales más jóvenes. Con una oferta laboral no muy tentadora es difícil captar nuevas personas que conformen equipos más actualizados, más dinámicos”.
Puso de relieve positivamente la política de Baratti de “recuperación” de los niveles salariales en el Municipio y dijo que “yo ahora me vuelvo a la actividad privada. He conformado una sociedad anónima hace unos cinco meses y ya estoy con obras particulares”.
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