En el café
“Nada de sorpresa ni maniobra especulativa” dijo Carlos Soria que fue su aparición montando su elegante caballo “pinto” –casi un símil al que según se recuerda en fotos montaba Juan Perón- en el desfile del martes por el Centenario de Allen. En realidad, el intendente de Roca dijo que formaba parte de la lista de autoridades invitadas a participar del importante acontecimiento de la vecina ciudad.
Sucede en su chacra de Roca tiene no sólo a ese caballo que lució en el desfile, sino que además es un apasionado de la actividad hípica y también suele frecuentar a gente de ese ambiente gauchesco, que fue la que en definitiva lo interesó para que encabezara la delegación que iba a formar parte de los festejos.
“No fue ninguna otra mi intención que la de adherirme a la fiesta; fijate que iba con la bandera argentina y saludé no sólo a quienes estaban en el palco de autoridades que me aplaudieron, sino a toda la gente. Fue algo muy grato”, le dijo ayer un exultante Soria a La Mañana Cipolletti. Y fue así que hasta despertó una sonrisa como de simpatía de Pablo Verani, otro fanático de los “burros” (pero de carrera) y años atrás compartió con Soria –cuando eran socios en un estudio jurídico en Roca- más de una visita a competencias en hipódromos y pistas de la región.
Cuentan que Soria estaría por mandar a preparar un cuadro con una de las fotos de su desfile que le acercó un amigo para ponerla en un marco junto con la que aparece Perón montado en el “pinto” con el que pasaba revista a las tropas cuando siendo presidente era comandante en jefe de las Fuerzas Armadas.
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