El “unabomber” local espera una definición
La situación procesal del ex empleado del casino que amenazó a fines de abril con detonar una bomba casera y una granada, y que luego se supo eran falsas, será definida hoy por el juez Gustavo Herrera, titular del Juzgado de Instrucción 6.
Tiempo atrás, el hombre ofreció hacer trabajos comunitarios y su defensor propuso que la causa fuera resuelta a través de la suspensión de juicio a prueba, modalidad que es conocida como probation.
El hecho ocurrió el pasado 29 de abril en el ingreso al Casino de Cipolletti, que se encuentra a la vera de la Ruta 22. Víctor Romero llegó hasta allí en su auto, junto a su pareja, Carmen Graciela Mazin. Ella hacía pocos días había sido despedida sin motivos, según manifestó a la prensa, y pedía que se le pague una indemnización.
Mazin se encadenó al portón mientras Romero se quedó en su auto, amenazando con detonar una granada y una bomba casera. También contaba con un arma de fabricación casera, conocida como tumbera, que disparó una vez al aire para demostrar que estaba decidido a hacer estallar los artefactos que tenía consigo.
Momentos de extrema tensión se vivieron en el lugar. Romero, en conversación con algunos periodistas, aseguró que “yo no dudo nada, estoy decidido”, haciendo referencia a que iba a detonar los explosivos que escondía en su auto.
El ex empleado exigía que se acercaran autoridades del Ministerio de Trabajo y gremiales para negociar con la empresa para la cual trabajaba su mujer y él mismo, aunque había sido desvinculado ya hace unos meses.
La mujer llegó a un acuerdo tras desencadenarse y luego su marido se entregó a la Policía. Esto sucedió cuatro horas después que llegaran al sitio.
El hombre estuvo demorado poco más de un día hasta que fue liberado, aunque continúa supeditado a la causa que se abrió en su contra. Es muy posible que enfrente un juicio abreviado.
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