El flamante asfalto del DVN ya está intransitable

La obra en la calle Illia se llenó de pozos y lomos de burro.

El deplorable estado de la reciente obra de asfalto sobre la calle Illia, que une a la zona centro y norte del Distrito Vecinal Noreste con la ciudad, comenzó a provocar preocupación e indignación no sólo en los vecinos sino también en el Concejo Deliberante.

El disparador fue un accidente de tránsito ocurrido el domingo pasado a la madrugada en el que resultó herida una mujer de 38 años quien, al no ver un montículo de tierra que funciona como uno de los tantos reductores de velocidad, terminó dentro del desagüe.

Se trata de un sector crítico ubicado entre el canal P2 -uno de los más importantes y estratégicos para el desagote pluvial de Cipolletti- y el canal de riego en la entrada de las 20 Viviendas. En un kilómetro y medio hay más de 10 badenes, lomos de burro y hasta un montículo de tierra improvisado en uno de los carriles, además de las notables roturas y deformaciones que ponen en duda la calidad de los materiales de construcción usados en la obra.

La concejal por el Frente para la Victoria, María Eugenia Villarroel, expresó en diálogo con LM Cipolletti que se trata de una zona con deformaciones y badenes que tiene mucha circulación de vehículos y peatones porque hay una escuela en las cercanías, y que esto pone en riesgo la seguridad de las personas. También cuestionó qué pasará con el acceso de las ambulancias o móviles policiales en caso de una emergencia. Según trascendió, ya hubo complicaciones en salidas de urgencia de la Policía, aunque desde la fuerza no lo confirmaron.

“Estamos a punto de comenzar las clases y hay una escuela primaria. ¿Qué pasa si hay un accidente y la ambulancia no puede acceder con rapidez, o si hay un incendio en algunas de las casas al final de la Illia, o una persona enferma o una emergencia de seguridad? Es necesario el control de la velocidad, pero el Estado tiene que asegurar que los vecinos puedan acceder a los servicios de emergencia”, sentenció.

Algunos reductores de velocidad fueron improvisados por vecinos. La cantidad de montículos impide el rápido acceso de patrulleros y ambulancias.

Sin respuestas

Por otra parte, la concejal Villarroel Sánchez recordó que el 10 de enero de 2018 pidieron un informe técnico de obras porque las falencias sobre la calzada comenzaban a ser visibles, pero nunca hubo respuestas. Luego del accidente de tránsito que terminó con una joven herida, volvieron a solicitar información y respuestas contundentes.

La representante de la oposición en el Legislativo expresó su opinión respecto de la problemática: “Yo creo que, como se trata de una vía rápida de escape y en la que también circulan camiones, se debería haber hecho algo más resistente que pudiera aguantar todo esto”.

La obra que está bajo la lupa

El proyecto

La obra fue adjudicada a RJ Ingeniería y contempla unir todo el trayecto de Illia entre Perón y El 30. Son 2,4 kilómetros y la ejecución se dividió en cuatro tramos.

Fondos del BID

La pavimentación de los ingresos al DVN forma parte de un plan más amplio de asfalto que se financiará a través del Banco Interamericano de Desarrollo.

Lomos de burro, una costumbre local

Las calles cipoleñas se llenaron de lomos de burro, instalados por el Municipio o por los vecinos que no quieren que los autos pasen rápido por su cuadra. Es una moda que genera tanto soluciones como peligros, porque ralentiza el tránsito en calles troncales utilizadas por los servicios de emergencias para sus salidas. O, en el caso de los lomos de burro hechos por vecinos, porque casi no se ven. Los hacen con montículos de tierra, sin ningún tipo de señalización. Las calles de tierra están plagadas de ellos.

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