El costado trágico del escrache

Les quemaron la casa a los ladrones y adentro había dos perras.

El incendio provocado por vecinos de Balsa Las Perlas para demostrar su indignación por el alto nivel de inseguridad que viven en la actualidad se llevó la vida de Dulce, una perrita callejera a la que le buscaban un hogar definitivo hace ya algunos meses. “Vuela alto, pequeña”, fue la despedida que le dieron sus proteccionistas a través de las redes sociales. Las mujeres hallaron su cuerpo calcinado entre los escombros. En el siniestro también murió la hermana de Dulce.

El domingo cerca de la medianoche los vecinos prendieron fuego una vivienda en la que, según ellos, vive una familia de delincuentes que días atrás habían robado e incendiado la casa de una mujer de 50 años como así también la de una pareja de abuelos que lo perdieron todo (ver aparte). Cansados de que los ladrones continuaran en libertad, decidieron hacer justicia por mano propia, además de exigirles que se fueran del barrio.

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Enceguecidos por la furia, no se dieron cuenta de que cerca del terreno dormía Dulce, una perrita de color negro, pelo largo y carácter dócil que iba a ser castrada en los próximos días para poder ser dada en adopción responsable. En un principio, las dos mujeres que cuidaban de ella pensaron que se había escapado, pero el peor de sus miedos se hizo realidad cuando hallaron su cuerpo quemado entre los escombros y restos de madera. Junto a ella también estaba su hermana.

“Lamentablemente llegue tarde, Dulce, te encontré pero calcinada junto a tu hermana. Estoy destrozada. Ya teníamos los turnos para castrarlas y la vida me sorprendió con esta situación”, se lamentó Patricia, una de las proteccionistas, tras recibir la triste noticia. También pidió ayuda a la comunidad para encontrar un hogar definitivo a otro grupo de perros tamaño pequeño que lograron escapar del fuego.

Integrantes de grupos sobre perros y gatos de la región expresaron su indignación y aseguraron que este tipo de situaciones se viven a menudo por la falta de conciencia en la sociedad sobre los beneficios de la castración, que evitaría que cientos de perros vagaran por las calles sin comida y sin amor.

“No tengo más lágrimas. No llegué a conseguirte tránsito y te pido perdón por las actitudes de los seres humanos. Vuela alto, pequeña”, concluyó.

Les pagaron con la misma moneda

El escrache a los presuntos ladrones replicó su modus operandi, ya que los acusan de quemar las casas de sus víctimas. Sandra, una de las damnificadas, explicó que su vivienda se prendió fuego el sábado pasado y, aunque se creyó que hubo un cortocircuito, los bomberos determinaron que fue intencional. “Uno trabaja toda la vida y se esfuerza para tener su casa y te hacen esto. Estoy muy triste, toda mi familia lo está, no quedó absolutamente nada”, aseguró.

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