Diez horas sin poder pasar a Neuquén
La cuestión es que durante un poco más de diez horas (entre las 3 de la mañana y las 13.30) esas zonas se convirtieron en un desorden mayúsculo, con vehículos de todo tipo varados, gente que debió caminar hasta dos kilómetros para poder trasponer el sector y así poder continuar con sus actividades, como también los contratiempos para aquellos –especialmente turistas- que se vieron sorprendidos por una medida de semejante naturaleza.
La única vía de comunicación entre ambas provincias fue el Dique Ballester, pero solamente para los autos, ya que los de mayor porte no pueden transitar por ese lugar.
Los responsables de los cortes, que también quemaron neumáticos fueron los operadores del Mercado Concentrador de Neuquén, afectados en un problema que enfrenta a los gremios ATE y Stihmpra.
El «cuello de botella» que se formó en la rotonda de las rutas 22 y 151 fue tal que las colas de automóviles, camiones y colectivos se extendían en ambos sentidos. También sufrieron el embotellamiento, principalmente entre las 7 y 9 de la mañana, los accesos a Cipolletti como la calle Pacheco.
Con el correr de las horas el problema fue en aumento. Los automovilistas llegaban hasta los puentes y se encontraban con la desagradable sorpresa del corte y debieron regresar. Aquellos que tenían que ir a trabajar tuvieron que estacionar sus vehículos en zonas aledañas, ya sea cerca del peaje, en proximidades de un local bailable o bien en la caminera de Cipolletti. Con el correr de las horas la situación se fue complicando porque creció el número de autos, camiones y micros a la vera de la ruta y mucha gente debía recorrer caminando unos dos kilómetros entre la rotonda de esta ciudad y la neuquina que está en el puesto caminero de la vecina provincia. Sólo permitieron el paso de vehículos sanitarios o casos de extrema urgencia.
A todo esto, la Policía Caminera cipoleña debió extremar las medidas de seguridad para ordenar el tránsito, que indudablemte fue y terminó siendo un caos.
El malestar de la gente se hizo escuchar con el más variado tono. Los usuarios de estos puentes no escondieron su «bronca» y en algunos casos en duros cruces verbales con los «piqueteros». Es más, en algunos medios radiales locales se escucharon denuncias públicas por algunos improperios que recibieron de parte de quiénes impedían el tránsito normal.
A las 13.30 y luego de una reunión en la sede del Ministerio de Trabajo en Neuquén se destrabó la situación y se levantó el corte. Allí se dio otro momento complicado, ya que todos se querían retirar del lugar, y volver a la normalidad.







